viernes, 7 de diciembre de 2007

hasta aqui

éramos dos.
y todo era mucho, demasiado.
dos no ocupan mucho espacio, ni siquiera en una cama, donde dos siempre caben.
ni siquiera en un departamento tan pequeño, en el que era imposible no vernos uno con el otro desde cualquier posición que ocupáramos.
éramos dos solos, eramos pequeños.
los proyectos parecían inviables, damepocovidaperonomedesangustias, dame algo que para nosotros será mucho, somos dos y nos queremos tanto, que si vidanosdaspocoperonoangustias, lo demás lo ponemos nosotros, nos queremos tanto...
después fue empujar, fue inconciencia, fue hacer todo como si no hubiera otra forma de hacerlo, creyendo irremediablemente que hay que ir hasta el fondo, que no tiene sentido especular con nada, que si uno lo deja todo los sueños se cumplen.
no esperar reciprocidad. hacer, generar, dar, crear, empezar cada vez, no flaquear.
fuimos serios, pero no solemnes, fuimos dejándonos sorprender, y generando nuestras propias sorpresas.
después vinieron Simón y Bernarda y nos hicieron creer invencibles, y afortunados, y bendecidos, y superados.
los años pasaron tan rápido, pero casi que no dejamos que te nos escaparas nunca, vidatecorrimosalapar, te aprovechamos.
intensamente.

anoche dormí en mi casa nueva.

a determinada hora, vaya a saber uno qué hora pudo haber sido, me desperté y vi por la ventana de mi cuarto.

árboles.

y sentí lo que significa esa satisfacción, el colmo instantáneo de la compensación por tanto esfuerzo, y la necesidad de respirar profundo y decir, se nos cumpliolauramia, nuestra casa, nuestros chicos tan cerca, dormidos, y nosotros, y aquellos árboles.
podría detenerse todo así, y mantenerse igual a hoy, para siempre.
sentiría que la vida y yo hemos cumplido el uno con el otro: la cuenta está saldada.
no nos debemosnadavidaquedatetranquila.
tengo 37 y me siento en paz.
dale vida, relajate, dame la mano, hasta aquí estamos hechos: yo cumplí con vos, y por tu parte y con lo maravilloso que tengo: datevostambienporcumplida.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Palabras, más que palabrerío

Esta actividad de bloguistas tiene lugar sin espacio, y voz sin sonido. A la vez, un compromiso tácito. Ahí vamos con el Lión y sus personajes mágicos, entre las triquiñuelas siempre sabrosas que dejan como al azar sus personalidades y las de todos. Los otros. La alteridad, diríamos en derecho -que es como una práctica privilegiada de cierto tipo de ficción-. También navegamos como en una nave de Jasón, o en la del Capitán Beto, pero incorporea, sin movernos de la silla. Despegamos al arriesgar la liberación de un pensamiento al universo todo -parece que ese fuera el ritual involucrado en el acto de escribir una frase, una entrada, un comentario, y apretar después el enter-.
Asombroso. Uno no puede dejar de preguntarse "a dónde van?" como las palabras que "no pueden nunca dejar de alumbrar".



En eso estaba cuando encontré estas que siguen.

De Gadamer.

...Pese a su insondabilidad previa, el lenguaje no es el destierro de Babilonia del espíritu. Asimismo, la confusión babélica de las lenguas no significa sólo que la variedad de las familias lingüísticas y de los idiomas sea producto del orgullo humano, como supone la tradición bíblica. Esa variedad expresa toda la distancia que media entre un ser humano y otro y que crea permanentemente la confusión. Pero eso encierra también la posibilidad de la superación. Porque el lenguaje es diálogo. Es preciso buscar la palabra y se puede encontrar la palabra que alcance al otro, se puede incluso aprender la lengua ajena, la del otro. Se puede emigrar al lenguaje del otro hasta alcanzar al otro...

...la vida implica el arte de comunicarnos.

martes, 6 de noviembre de 2007

foro de la mujer 2005

Era una gran mujer mi abuela Lola, una española rústica y trabajadora, que sacaba del fuego con su propia mano la lechera cuando esta hirviendo, y se quejaba: “Ay... joder!”... cuando el dolor le llegaba al cerebro como una puntada aguda, a pesar que esa rutina la repetía en cada desayuno y cada merienda. La “Lola” me encontró fumando a los trece, y me retó y amenazó tanto y tan duro que creí que mi vida se iba a acabar en cuanto llegara mi padre y ella le contara de mi nuevo vicio, pero llegó mi viejo y la abuela Lola contestó como toda respuesta, sin inmutarse ante la pregunta: Todo bien?... “Si, todo bien, si... claro”.
Y mi nona María, venida bastante grande del Piamonte, con unos ojos celestes que invitaban al delirio, nos contaba chistes verdes y nos enseñaba a hacer travesuras e inventos, y se escondía agachada (los huesos seguro le hacían ruido cuando se hacía un bollo) detrás de la planta de laurel, cuando jugábamos a las escondidas en su patio.
Y la tía Josefina, una tía solterona de miles de años (-“Mamá si la tía un día se muere, a mi nunca me lo digan”, pedía yo cuando tenía 6 años) venía cada seis meses y se quedaba un mes o dos, hasta que le parecía que molestaba o ya no tenía medias que zurcir o bufandas que tejer, de casa en casa de los sobrinos y parientes que la adoraban, y con su rodete y pinta de abuela de cuentos, me decía: “Si mirás por el agujero de esta aguja de coser, vas a ver un pueblo”, y yo- les aseguro- veía el pueblo, y su plaza, y un perro callejero en esa plaza.
Mary se llamaba la empleada que vivía con nosotros, que era empleada pero no nos dejaban que las tratáramos como tal, porque mis padres pretendían integrarla en todo, y cuando veníamos de la escuela, ella adolescente y yo un niño: “Mary, me hacés la leche?, “No ves que estoy estudiando?”, me respondía. Pero después me traía el Nesquik y las galletitas, y me tocaba la cabeza y me pedía: “Me das una pestaña de esas, bombón?”, y yo me arrancaba una y ella se la guardaba en el pecho, mientras me sonreía.
Y mi madre, salida de una película cómica, que manejaba una casa repleta de miles de personajes, como una directora de orquesta, un día de lo mas normal se sentaba a la mesa disfrazada con su vestida de novia, y recién cuando nos veía nosotros con la boca enorme de abierta, largaba su risa, y nos reíamos todos de su nueva ocurrencia.
Y después de conocer varias poseedoras de encantos fascinantes a las que creía amar para siempre, llegó Laura, con su brutal simpleza, y me dijo: “Para siempre”, y yo no respondí, porque ella ya había leído mi incondicionalidad, y mi certeza de no proyectar mas nada sin pensar que todo, todo, todo lo que hiciese en la vida, sería por ella y con ella.
Hace seis años llegó Bernardita. La bebé mas hermosa del mundo, con los ojos de la nona María, y cuando la vi pasar, apenas salida de la sala de parto, fue físico el dolor, en el estómago. Algo era evidente: ante nadie sería mas vulnerable que ante mi hija.
Y también fueron mis amigas, mis jefas, mis empleadas.
Las mujeres son una marca fatal para cada hombre.
Las impresionantes que marcan la historia como referentes, y las de cada uno, como esta lista por demás incompleta que apenas nombro.
Ustedes, impecablemente, le rindieron tributo en el Foro.
Yo los felicito, les agradezco la oportunidad de hacerme partícipe menor, y les aseguro que seguiré (machista al fin), peleándolas y mandándolas a lavar los platos, pero como desde siempre, absolutamente convencido de esa fuerza increíble y (maldición!), inigualablemente superior que tienen en relación a los hombres.(Que no se sepa).

EL CHUECO Y EL ZURDO

EL CHUECO Y EL ZURDO

Me acuerdo cada viernes, cuando mi papá venía a casa del trabajo, barbudo y con cara de cansado. Traía una valijita marrón, y se hacía el borracho, y nosotros moríamos de risa, y él nos decía “¿Saben como me llaman ahora... el .......... (inventaba un sobrenombre ridículo, siempre distinto), y nosotros – inocentes- llenos de curiosidad, preguntábamos: “¿Por qué te dicen así?”, y él contestaba seguro: “Ah.. no se... hay que preguntarle a la gente que me puso ese nombre”...
Era así, un personaje, un tipo especial, Adolfo Molina. Los domingos a la mañana nos íbamos con mis hermanos a la cama de mis viejos, y todavía recuerdo cuando me subía a su panza, y pensaba que era gigante, un barco, una isla, una montaña en la que yo podía estar de lo mas cómodo encima suyo.
Me acuerdo cuando me aconsejaba, tratándome de usted: “Zurdo, no afloje con el colegio”.
Yo era medio rebelde, al vicio, pero que le vamos hacer, parecido a él, supongo, resistido a recibir órdenes y con amor por la libertad. Entonces peleábamos bastante, sobre todo en la adolescencia. Yo quería hacer mi vida, y él quería (obvio) que hiciera lo que él me decía.
A mí me sorprendía como lo querían los amigos, los empleados, los sobrinos, todo el mundo. Lo respetaban, lo obedecían, lo admiraban. En cambio yo, me enojaba siempre con él, no me gustaba que me quisiera mandar.
Un día, yo ya casado y con hijos, entré a nuestra casa de Sarmiento por el patio, sin que me escucharan. Ahí estaba don Adolfo sentado en la galería, preparando unos mates.
Lo vi y me di cuenta. Estaba viejo. Es un hombre grande ahora, mi papá, y yo no había reparado nunca en el paso de los años..
Y me desesperé pensando en cuánto lo quiero, lo admiro, todo lo que aprendí de él y lo mucho que he querido imitarlo siempre. Desde entonces me propuse aprovechar cada oportunidad para acercarme, para disfrutarlo conmigo.
Al final de mi vida quiero poder mirar hacia atrás y sentir que dejé en la gente, por lo menos la mitad de lo que mi viejo dejó en todos los que lo conocemos. Si un día Simón y Bernardita sienten la admiración y el amor que yo siento por el Chueco Molina, entonces... entonces es porque en la vida, hice las cosas bien.

EL CUENTITO QUE YO ME HAGO...

EL CUENTITO QUE YO ME HAGO...

Soy León Molina. 33 años. Esposo de Laura y padre de Simón y Bernarda. Hijo de Adolfo Molina, empleado y ahora jubilado, y de Titina Paez, maestra ahora jubilada.
Cuarto de 5 hermanos. Estudié Comunicación Social, en la UNC, y Marketing, en el IES. Me quedó un trecho de cada carrera sin terminar... por lo general no termino las cosas que comienzo.
Creo que uno debe ser coherente en la vida. Trato de darle coherencia a la mía. Lo que hago, lo que digo, lo que pienso.
Lo que pienso...
Pienso cada cosa que hago, y tengo enorme predisposición a terminar definiéndome en el otro. Suelo imponer el deber como vía hacia el placer. Intento protagonizar mi historia, y tiendo a creer que todos son parte de esta... mi historia. Así, como personajes de una novela. Algunos, personajes principales, otros, secundarios.
Un cuentito bien armado... y a mi me encanta escribir buenos cuentitos.
Me relato la vida como una narración literaria.
Y a veces el protagonista sufre, porque las historias con drama siempre fueron interesantes.
Y a veces ríe, porque al drama hay que sumarle la comedia.
Trabajo como gerente comercial de una empresa, donde muchas personas están a mi cargo. Con ellos, como con todos, intento dejar mi marca.
Me mezclo en mi historia, y mezclo a todos.
Suelo generar una expectativa en los demás, que después me cuesta sostener. Y sufro por ese monstruo que a la vez alimento a diario.
Mi característica personal es la creatividad, y un enorme esfuerzo por hacer que las cosas se hagan, que los desafíos se produzcan, que se generen los cambios.
En ese esfuerzo, desordeno las prioridades hasta el caos. Me pierdo en mi propio laberinto.
Siento orgullo por lo que hice, pero nunca por lo que estoy haciendo.
Soy siempre el anterior al que quiero ser.
Tengo una voz que me advierte: “No dejes que todo aquello que te enorgullezca sea para después. No generes un viejo interesante. Relajá ahora”.
Arranqué sintiéndome una joven promesa. Cada día dejo de ser más joven, y todavía no sé si me interesa cumplir con una promesa, que en definitiva le hice al mundo, al tercero, a mi padre, a mi esposa, a mis amigos y a unos cuantos perfectos desconocidos...
Tanta energía diaria, tanto esfuerzo, tanta presión sistemática, sin saber con certeza si tiene sentido... Sin pedir reciprocidad, aunque esperándola todo el tiempo.
Tanta generosidad por el otro es sospechosa hasta para mí mismo.
Prioridades desordenadas.
Un monstruito difícil de sobrellevar. Cansancio y agotamiento, y una necesidad absoluta de no seguir pretendiendo ser un héroe, ni un sujeto solo, ni alguien especial, ni nada...
Un tipo que se escribe un cuentito, lo cree, lo siente, lo actúa... y lo cansa.


2003. En un curso del Indio Fernandez

2004

Chau 2004.
Sera en cordoba, o sera solo en mis metros cuadrados, en mi espacio vital, o en mi cabeza, donde todo cabe, donde tanto se desordena y junta, que los meses pasan mas rapido, y se le pierde pista tipo en abril a la historia, y enseguida estamos comiendo garrapiñadas y viendo papanoeles en todas las superficies.
Velocidad, vida puta, tomatela con mas calma, que no dejas que saboree la entrada y ya me estas sirviendo el postre.
Soy padre de dos niños pequeños, que dejen de crecer que ya me llegan al cuello, que ya ni preguntan cosas que no se responder, que ya no lo hacen porque cada dia son mas grandes, y mas lejos, me miran onda estas lleno de tantos defectos, y adivina simon qué nueva debilidad descubri que papa tenia, sabias bernarda que esto tampoco lo sabe hacer?...
Y todo muta tan rapido que parece una pesadilla, y la vecina de al lado es eterna y se le cae la cara, y la gravedad se la chupa y me dice con sus ojos de vieja desquiciada y mala: mirá como se pasan los años, mira como la vida pasa.
Es esto y el tren esta andando, y yo que espero, pretendiendo acomodar el equipaje, armandome la despedida, pajeandome con el momento del despegue: es esto y ojo, campeon, no sigas boludeando, que se te pasa la vida.
Hoy me siento enorme, eterno, como que he vivido mil veces.
Grande.
Se acaba el 2004. brrrrooooounnnnn!!!!!!! tatatatatatatatatatatatatatatatatatatatta!!!!!!!! Vida jodida dejá de tirar tiros, ametralladora asesina… pará un poco!
Mirá, me voy a tomar un baño, y voy a hacer que lo que quede del dia pase despacito, como tragos cortos de esa bebida que de tan rica y tan poca no querés que se acabe nunca. Sorbos.me arrebataste el 2004, de tan rapido que me lo hiciste vivir, vida guarra. Pero hoy… lo que queda de hoy… ja! será todo mio… y cada segundo durará mil horas.

viernes, 19 de octubre de 2007

tormentononón

a mi no me la van a contar, si yo lo vi clarito, todo todo desde el principio.
sientame, que le voy a decir bien como fue la cosa: arrancó un jueves, me acuerdo que era jueves porque nosotros recibiamos el pescado congelado los jueves, y estaban los muchachos bajando el pescado, y che, qué está pasando?, de repente se puso oscuro como la noche, y calculo habrán sido las cinco de la tarde, eso seguro, si es que eran, porque nunca los jueves nos bajaban el pescado después de las cinco.
bueno, la cosa es que se puso oscuro. es como si todos se quedaran quietos, tanta oscuridad, a esa hora, la ciudad se silenció, parecía misa.
y ahi fue cuando sonó el estruendo. ay Dios, usted no se imagina, parecia que se caia el cielo, que se hubiera roto el cielo, una rajadura o algo.
yo me acuerdo exacto que hasta nos agachamos como si algo se nos estuviera viniendo encima. dicen que se escuchó hasta en Jesús María, un amigo del Tito Gordo de Jesús María dice que ellos lo escucharon, el bombazo, y eso que es sabido que fue todo aca nomas, en la Capital...
despues vino de nuevo el silencio. el Tito Flaco estaba a unos pasos de mi, estábamos todavía medio encorvados del cagazo del trueno ese, pero no era trueno, no como un trueno común, no señor, nada que ver, le aseguro, mucho pero mucho más fuerte, como una bomba. yo nunca escuché una bomba, pero debe ser como una bomba, más todavía también, capaz como dos bombas juntas, no le exagero. la cosa es que el Tito Flaco empieza a pararse, se mueve él primero, y empieza a decir: "qué fue eso, loco", él pensaba- después me dijo- que era un atentado, una especie de atentado terrorista, que nos habían dado con una bomba tipo terminator, algo aniquilador, él me dijo que pensaba eso. yo todavía no me había hecho ninguna idea, capaz una: "cagamos, el fin del mundo", creo que pensé. y cuando el Tito estaba diciendo "qué fue eso, loco", no acabó de decirlo, fue que empezó el fenómeno.
un cachito mas despacio al principio, y enseguida, torrencialmente, sí señor: ahí fue que llovió el primer cuarteto.
qué cosa, viera usted, qué cosa más rara. yo no he viajado mucho, aunque una vez cuando tenía doce me fui con el tío Felipín y el Tito Gordo a Río Cuarto, pero ni usted aunque ha viajado mucho con esto de los reportajes, por tantos lugares, seguro, yo le digo que no ha visto ni vivido nunca nada igual.
el primer chaparron duró como una hora. nos empapamos de cuarteto, viera usted.
la gente no entendía nada, yo tampoco, nadie.
como a las nueve, otra vez. brooooooooom, el estruendo, te dejaba sordo, y el silencio, y otra vez el tungue tungue. desde el mismo cielo, qué manera de llover cuarteto!
entonces empezó a venir gente, Dios mío, de todas partes, pero eso fue mas como a los dos días, cuando todos ya empezábamos a hacernos más duchos en esto de las lluvias cuarteteras. nosotros nos hicimos cancheros enseguida, pero los de afuera no sabían evitar los charcos, y quedaban con el cuarteto empapándoles las canillas y los zapatos... había que remarla después para desprender las canciones impregnadas de la ropa...
después, ya sabe, todo el mundo lo supo, lo que vino despues.
qué cantidad de periodistas, madre mía, hacían notas todo el dia. Iba uno caminando, y seguro que te paraba alguno, y dale con las preguntas. si habré respondido yo preguntas, vea, usted debe ser como el número quince o dieciseis que me pregunta.
las lluvias siguieron cayendo mucho, al principio. no pasaban mas de cinco o seis horas, que se largaba de nuevo un cuartetazo.
científicos? de todos los países!. con unos aparatos tan extraños... que enfocaban al suelo, que enfocaban al cielo, que para el norte, que para el sur... uno los reconocía porque eran mas serios que los turistas y menos metidos que los periodistas. yo pasaba siempre por acá al frente de la placita seca, y había siempre un camión, un furgón o sea, y alrededor, unos de estos científicos, mire, no entendía si hablaban en ruso, en chino, en inglés capaz, vaya uno a saber, yo pasaba y los miraba y ellos como si nada.
de todos los famosos que vinieron por esa época, yo al que mas cerca vi fue al Papa. la gente se amontonaba mucho, y era difícil verlos de cerca. A Ronaldinho también vi, pero estaba con otros tres o cuatro negros y nunca supe bien cual de todos era él.
Despues todos los famosos y la gente mas rica empezo a comprar terrenos, sobre todo para el lado del sur, donde las tormentas eran siempre un poco mas largas. Qué casas! Ha visto esas casas? La de la reina de Inglaterra la vio? dicen que ella no ha venido, que son los nietos los que vinieron varias veces.
Los que se llenaron de plata fueron los conjuntos de cuarteto. Se hizo un boom. dicen que ganaron por derechos de autor, millones de pesos. pena que aca no tocaron mas. han estado todos de viaje.
y eso que al lado de la estatua de San Martín, frente a la catedral, les han hecho unas del mismo tamaño a cada uno, empenzando por los Leo y Carlitos Roldán.
La Mona llenó en Israel, en Egipto, en EEUU, je, como mil veces, todos los días toca ese culiado en EEUU, o esta en un programa de televisión. Lo famoso que se hizo. Será cierto que va a filmar con el Brad Pitt? Bueno, y ya sabe que La Barra abrió las últimas Olimpiadas, vio que lindo estuvo el show?... El que se presentó en los Oscar es otro, ese es el Jean Carlos.
pena no verlos acá, mas ahora que dejó de llover cuarteto, se los extraña.
me asombró que usted siguiera preguntando, desde que pararon las lluvias, poco y nada de periodistas de afuera ha quedado, bah, han quedado, pero no como usted que le sigue preguntando a la gente como nosotros, los que están es por los famosos: parapazzinis o algo asi les llaman. Serán italianos, no?
Como dicen que el clima es bueno y se han hecho tantos barrios nuevos, y shoppings, y hoteles, y casinos, los famosos siguen viniendo y usted vio que ahora somos mucho mas turísticos.
ahora nuestro aeropuerto es el mas grande de Latinoamérica, dicen.
la verdad verdadera? si yo puediera elegir, elegiría que no hubiera pasado nunca. con el Tito Flaco y el Laucha Martino, en fin, con todos los muchachos, íbamos religiosamente a bailar los viernes al Sargento... y acá éramos como dueños de casa, locales, me entiende? Ahora en la mitad de los comercios del centro los empleados hablan en inglés.
pero la posta nueva está en chilecito... a mí me encanta, lo veo en la tele todos los días, es muy curioso eso de las plantas de charangos. vió como se mueven?
bueno, pase por acá que le muestro. mi vieja tiene guardado unos frasquitos con cuarteto de una de las primeras lluvias. venga y de paso nos saca la foto, que la vieja me dijo que ella también quiere aparecer. De qué país me dijo era la revista suya?...

viernes, 12 de octubre de 2007

primer amor

Cuando uno tiene 10 años y juega al fútbol no hay barrio que pueda, ni por asomo hacerle sentir el desarraigo. Claro, menos Barrio Muller. Yo tampoco venía de Notting Hill, pero tengo que reconocer que el cambio de superficie no colaboró con mi carrera deportiva.
Ya no era yo, jefe del asfalto, estrella del pavimento de General Paz. Porque éso era... Beckham.
Pasé de la gloria, la fama, las mujeres, a ser un enano medio antipático y encima, con tierra hasta en el orto.

El Beto era el jefe de la cuadra, se había ganado el escalafón con un par de peleas de cabotaje y una visita a las Ponce que nadie nunca confirmó y de la que yo siempre desconfié.
Mi sumisión a su mando no era hija de esos detalles que al parecer resultaban un buen currículum en barrio Muller. El Beto se ganó mi admiración cuando lo vi jugar a la pelota. No fue su don de juego, habilidoso, irascible, encarador. Tampoco fue su color, sospechósamente oscuro y mucho menos su coraje para tirarse al río a rescatar la pelota. Lo que me sacaba, lo que me llenaba, era que el hijo de puta, jugaba descalzo. En las siestas de Enero... tun tun tun los talones y plash contra los rivales championes. Tenía en la cadencia de sus movimientos algo que después vería en tipos como Michael Jordan e incluso en alguna concursante de Patinando por un sueño. Poco le hubiera costado bautizarlo a alguno de nuestros relatores poetas: “brishosa Gacela” hubiese dicho Miembro, “zigzagueante cristal de ónice” sin dudas, Mariano Closs.

Supongo que él creía que eso de jugar casi desnudo y parado sobre sus callos le daba cierta autoridad sobre nosotros, ja!

Me tomó un buen tiempo, pero a los meses de mudarnos me había ganado un lugar en el equipo y algunos hasta se habían olvidado de mi pasado de glamour y lentejuelas.
Si bien nunca pude jugar descalzo a la pelota logré una adaptación más o menos digna a la tierra. Disfrutaba de jugar y de verlo jugar al Beto, me tiraba una pared y se la devolvía redondita, después relojeaba a mis compañeros como diciéndoles “vieron giles, así hay que devolvérsela al Beto”
En Muller había más tierra que en General Paz, y en Renacimiento había más tierra que en Muller. Recuerdo que la Betty me dijo una vez que no fuera para aquellos lados, me lo dijo así: No te vayás para aquellos lados. Ahora supongo que ella pensaba que en Muller ya había más tierra de la que yo podía pisar. Pero el partido ya estaba armado, la barra del Gavilán nos esperaba a las 2 de la tarde en la “cancha grande”, había que jugar antes que los grandes empezaran a venir. No se habló de otra cosa durante toda la semana. Yo al Gavilán no lo conocía, bah, lo conocía de cuentos, decían que se la chapaba a la Ivana, hablaban de un episodio confuso con un taxista, y de que cada tanto se iba de vacaciones como 6 meses a la casa de una tía de Buenos Aires.
Salvo por el hecho de que se la chapaba a la Ivana, a mi el tipo ni me iba ni me venía. Aparte nosotros lo teníamos al Beto que encima jugaba descalzo.
Ese sábado yo estaba para cocinarlo al Gavilán con papas y arroz, ese sábado cuando me levanté medía como medio metro más, si cuando me mandaron a la panadería hasta la saludé a la Mariela y la Mariela me saludó y además me sonrió.
Al lado de la cancha grande, a las 13:50hs de ese sábado, mientras el Beto se ponía las zapatillas pensé que, a lo mejor, a la Mariela le tendría que haber chantado un beso.

jueves, 11 de octubre de 2007

Tempranillo 2007

Somos, utilizo el plural para no dejarte hablar,
fantásmicos, ideales, orgásmicos o cósmicos.
Devenimos mientras lo demás transcurre.
No dejarte hablar para no dejar de hablarte.
fluir palabras hinche y sangra. Pero cura.
La anti voz como anti vos.
Aunque enmudecer no deja de decir
en silencio
la calma capea el temporal.
Ahora ella duerme.
Yo vivo en su nada,
testigo casual sin voz, sin voto.
En el mundo intersticial del viaje en colectivo
el gemido quedo de la mujer dormida
supone al pasajero desconocido del asiento de al lado.
11-10-2007.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Acuarela imaginaria de una mujer sin sombrero -pero con unas uñas...
Cae la tarde, vencida. Comienza la noche. En la madriguera el ritual de la cacería empieza de nuevo. Milenario, interminable. Siempre igual, pero distinto. La mujer pantera escoge el disfraz. El espejo devuelve imágenes variables. "La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre, es la única..." dijo Borges. Maquillaje de sombras. Reducir al mínimo el filo de la mirada, los gestos de la fiera salvaje. Así va escogiendo las armas, hasta quedar cubierta con el velo del enigma. -la víctima, antes de caer en estertores agónicos, se regocijará ingenuo, descifrando los artificios, los ardides, el engaño.
El pulso late sereno, felino. Calcula llegar a la fiesta con algún retraso. Las sonrisas de estilo, los saludos de rigor. Ritmo cadencioso que envuelve. La hipnosis rítmica suficiente para ocultar el merodeo bajo una lluvia de luces psicodélicas y música caliente que caldea las feromonas.
Es preciso escoger el ejemplar adecuado. El rebaño, zonzo, no sospecha. Entrada con nueces y cerezas, pollo relleno y helado con obleas. Un poquito de alcohol para encender las mejillas. La selección es lenta. Delicada. Generalmente las que yerran, inexpertas, lo hacen en esta parte. Se precipitan, se muestran antes de tiempo. No hay que sacar del fuego la comida si no está lista. Tampoco, que se pase. Ella lo sabe. Lo siente. Su instinto no falla. Su paciencia, tampoco. Así que parece distraída, inmersa en los juegos futiles de los roces sociales. Que la cena, los brindis, el champagne. -Mirá como baila ese, qué lindo vestido...
Nadie sospecha la tensión del rastreo, ni los sentidos alertas. Tampoco las señales que mandan sus caderas danzantes, el torso generoso, los hombros abiertos, oferentes, la piel tersa, el bronceado perfecto.
Transcurre el jolgorio, dejando atrás la cena y el sorteo. El tiempo no pregunta. Sólo corre, incansable. Pero eso no la preocupa. Sabe bien que el momento llega cuando es adecuado.
Por fin lo detecta. De no ser por el breve cimbrar de sus mandíbulas y la imperceptible erección de los cabellos de la nuca, nada parece alterar su efigie. Sin embargo el interior bulle. La adrenalina tensa los músculos...Todavía no. Percibe el ambiente que lo rodea. Es un hermoso ejemplar: complexión firme, estatura apenas mediana. Todos los accesorios. Las curvas suficientes para una relación de fuerzas favorable. Lo rondan algunas cachorras, pero eso no es problema, adivina, por la mueca cómplice que el le dirige desde la distancia. Los colmillos se expanden con la excitación. Infima, brilla en la comisura de sus labios un hilillo de baba. Se dispone a atacar.
Un rodeo distraído, para reconocer el terreno. Descubrir los mejores puntos de aproximación, los ángulos más favorables. Entre tanto, la recua, alrededor, barrunta indiferente. El baile acelera los cronómetros. Las burbujas del espumante oxigenan un poco de más el sistema nervioso, como un turbo intercooler. Se aflojan los frenos inhibitorios, encrespando el deseo.
Todo ocurre de repente. Muy rápido. Es un salto implacable. Ya la víctima yace en sus brazos, acollarada. La toma literalmente -la bebe- por el cuello. La presión de las garras es bastante para impedir cualquier peligro de fuga. La trampa, hechada, funciona, sin demora, pero sin prisa. El resultado está asegurado. El veneno lujurioso, ya fue inoculado.
....Afuera, después, la brisa fresca del aire acondicionado del auto. La noche estrellada festeja el zarpazo.
27/11/98.

martes, 9 de octubre de 2007

Respuestas a "Más preguntas para el Dr. Galletti"

¿Por qué las ciruelas negras son rojas cuando están verdes?
Porque es una fruta recolectada por los trabajadores de la noche. De tanto vivir en la oscuridad, dichos personajes poseen una visión de rayos infrarrojos, y como el barbeta de arriba (Dios?) es muy sabio, creó los colores de las ciruelas invertidos para que ante esa visión se muestren de un color real. Tan simple como eso...

Si un policía arresta a un mimo, ¿aún así debe decirle que tiene el derecho a permanecer callado?

Los mimos no tienen derechos, jamás abrieron la boca para reclamarlos.

¿Es verdad que los buzos trabajan bajo presión?
Sí, es cierto. Intentaron quejarse y reclamar. Tienen un gremio muy fuerte pero nadie pudo adherirse a las marchas de protesta porque las hicieron bajo el agua, jamás nos enteramos.

¿Adán y Eva, tenían ombligos?
¡¿Cómo saberlo?!. Ni el bikini, ni la pupera se habían inventado. Sería una locura pensar que en esa época se les ocurriría andar en bolas correteando y morfando manzanas libremente por ahí.

¿Se ha imaginado alguna vez como sería el mundo sin preguntas hipotéticas?
Sería terrible, perdería mi trabajo!

Si una palabra estuviese mal escrita en el diccionario, ¿cómo lo sabríamos?
Siempre está la chance de consultarlo con un jugador de fútbol.

Si un abogado enloquece, ¿pierde el juicio?
Mi amigo… creo que nadie tiene el derecho de juzgar la salud mental de esos seres tan queridos y adorables. Representan la verdadera alegría del vivir.

Dr. Galletti

lunes, 8 de octubre de 2007

La gravedad de la ley

Yo me pregunto: Si la ley de gravedad dice que “todo lo que sube baja”, ¿porqué cuando Sergio Denis estaba grave, su alma y la venta de sus discos tendieron a subir? Yo me respondo: Seguramente el mismísimo barbeta de arriba (Dios?) se compadeció de la economía de Sergio al notar que ambos fueron coronados con la misma pálida cabellera blanca…
Lo cierto es que ya nadie respeta las leyes, ni la propia parca.

Dr. Galletti

Respuestas para mi amiguito aguerrido…

Antes que nada, le pido disculpas por el retardo de mi respuestas. Sepa usted entender que la tecnología aquí en la Universidad de Tanzania no es de punta, sino más bien tirando para el medio diría yo. La particularidad de mi computador personal es que es de una caoba que chupa toda la humedad de la selva, y la velocidad de la conexión del módem es BATC (Banana con una Aguja de Tejer Clavada), funciona, pero a una velocidad muy baja.

Yendo al grano, o sea a la pregunta que usted me hizo acerca de las guerras, la respuesta es siempre la misma: toda guerra es iniciada siempre por un boludo que no hace nada. Ni ataca, ni defiende; no hace nada, absolutamente nada, nada de nada. Es muy probable que si le preguntan, él responde: - PERO SI NO HICE NADA!!, LES JURO QUE NO HICE NADA!! -. De igual manera la culpa es, fue y será siempre de BUSH, sólo BUSH, y nadié más que BUSH. Nosotros y el resto del mundo no tiene nada que ver, no existen otros culpables...

Dr. Galletti

martes, 2 de octubre de 2007

primavera

leon: contame algo que te signifique la primavera

marisa

marisa querida:

creo que ya te lo habia contado.
relaciono la primavera con un perfume.
creia que venia con ese olor, el cambio de clima, que era del aire, del sol, del cielo...
de boludo grande supe que no, que en realidad era el aroma de la flor del paraiso.

asi que, pensandolo bien, la cuestión está impregnada de cierta carga poetica: mis recuerdos de la primavera, se vinculan al olor del PARAISO, y eso la hace una estación gratificante.

"EL OLOR DEL PARAISO" da para una novela. La de Martita Fassi, una chica que por los años 50 dejó su casa en Sarmiento, siendo chica de familia tradicional y buena estirpe, para seguir a un joven hachero chaqueño que habia venido a talar arboles con los gringos del ferrocarril. fue la verguenza de la familia, la desazon de varios hombres (todos) enamorados, y la locura fantastica y mas romantica jamas pensada por el reducido grupo de mujeres sarmientinas, que vivian solo la emocion del romanticismo brutal cuando escuchaban los radioteatros de Jaime Kloner. Cerca de 5 decadas después, durante unas fiestas patronales, sin ningun aviso, sin que nadie pudiera imaginarselo, Martita, sola, volvió.
"El olor del paraiso", debiera llamarse la historia que alguien un dia deberia escribir sobre la vida de la Martita Fassi....


Me gustan cada una de las estaciones, si son absolutamente diferenciadas y puras: veranos de calor y lluvias torrenciales; otoños templados y secos, primaveras floridas y verdes, inviernos frios y grises.

No sabria con cual quedarme.

Es mi vanidad maldita: me gusto disfrutando cada periodo del año.

Me gusta que todo cambie. Me gusta cambiar mientras las cosas cambian a mi alrededor. Me gusta ver las transformaciones de los humores, el corto de las polleras, y los arboles. Me gusta pensar que se acaba una etapa, y me muero por empezar a disfrutar de una nueva.

Me gusta pensar que muy cerca, tal vez en la casa de al lado, solo con la retirada cobarde del invierno, y con los primeros brotes de algun paraiso, hay una mujer o un hombre dispuestos a dejarlo todo por una pasion, un arrebato, por la necesidad de acompañar en sus vidas el cambio de una estación. Me gusta pensar que cada primavera, Martita Fassi elige seguir al hachero.

Me gustan los cambios. Y los que cambian. Cambiar es bien.


besos

leon

lunes, 17 de septiembre de 2007

el encargo

El tipo contaba con la fama suficiente para ser un personaje publico en su comunidad, esa que podria competir con las de los famosos masivos, con escala, pero solo para los que vivien en una ciudad chica, de una provincia cansina y mediterranea.

Los políticos lo buscaban para que jugara para ellos, sabedores del reconocimiento, pero mucho más, enterados de que él podía intimidar cualquiera, con su trayectoria de peleas y temeridad varias veces probada.

Se cargó a varios, nadie sabe bien cuantos, cada muerto en un oscuro callejón nocturno, bien podía ser a causa de su puntería, o su navaja. Solo él podía saber a cuantos se despachó realmente, a cuantos vio en las pupilas el terror angustiado del último segundo antes de la muerte.

Ahora estaba recostado en la barra del bar LAS LUNAS, tomándose una grapa, la tercera consecutiva, pero muy lejos de la última de la noche.

Para sí, y con la vista clavada en la estantería de botellas semi vacias, o en la nada, sonreía apenas, y movía la cabeza, lento.

Esa tarde, lo habían venido a llamar, a eso de las siete y media, justo cuando las viejas empezaban a salir de la misa vespertina.

Lo buscaba un foráneo, que venía de un pueblo del norte.

Se le hizo que lo reclamaba para un encargo urgente, algo que tendría que hacer en las siguientes horas. "Importante ha de ser- pensó- si se hizo tantos kilómetros personalmente, y evitó intermediarios para disponer el asunto".

Se encontró con el hombre en el mismo bar donde ahora se lavaba la garganta con el fuego de la bebida, como asegurándose de que las cuerdas vocales siguieran sonando ásperas, roncas, remotas, como si la voz propia fuera de otro.

-Usted dirá, Molina

- Vengo a pedirle un trabajo

- Usted dirá, Molina

- Necesito que se llegue hasta la casa del profesor Bosch. Lo conoce?

- Siga

- Es que ahí está viviendo una hermana del profesor, una que ha venido hace unas semanas, mandada por la madre.

El hombre local lo miraba, sin demostrar curiosidad, ansiedad, indiferencia, nada.

- Yo la estoy pretendiendo, y la madre no me acepta. Soy viudo, con tres hijos, pero no me va mal con los negocios, y tengo buenas intenciones...

No esperaba que esa sea la naturaleza de la situación. No pudo evitar la sorpresa. Levantó una ceja y movió el mentón, como diciendo, otra vez: Siga...

- Quiero que vaya a lo de Bosch, y le diga a quien lo atienda que Miguel Molina ha venido a visitar a la niña Dolores, la Lola. Que solo quiere hablar en la plaza, una hora, el tiempo que sea... Solo verla y hablar, usted sabe...

Lo vio de nuevo, como si fuera por primera vez. Notó recién ahí cierto nerviosismo, la forma en la que los dedos repasaban el ala del sombrero de pana marrón. Las flores, en la silla vacía, entre las de ambos.

- Le voy a pagar. A usted no se le van a animar negarle nada. Estuve pensando mucho, y averiguando en todo Rio Cuarto. Es obvio: usted es la mejor opción que tengo para que me dejen verla.

Todavía no tenía muy claro por qué aceptó. Ni siquiera le puso precio, aunque recibió sin ver, sin contar, los billetes que le dio el galleguito cuando él se estaba levantando, en silencio, sin haber contestado por si o por no, sin haber dicho nada.

Desde ese bar esquinero, los vio. Sentados en la plaza. Ella con el ramo en el regazo, el con el sombrero puesto. A unos metros del banco donde se ubicaba la pareja, la esposa del profesor Bosch, evidentemente incómoda.

Le gustó la historia. Estaba complacido de la ocurrencia. Después, medio disimulándolo y como si la cosa no le interesara tanto, había podido averiguar. La mujer había vuelto a Sarmiento. Se iba a casar con el viudo.

No era de contar nada, no le gustaba hablar. No era un alcahuete, ni una chismosa de pueblo. Pero si un improbable día se le ocurriera desparramar sus cuentos, su historial de hazañas, sus intervenciones temidas y extremas, hubiese contado de arranque la del gallego Molina y la hermana de Bosch, con el pecho repleto de orgullo.

sábado, 15 de septiembre de 2007

jueves, 13 de septiembre de 2007

paso a paso

A mis amigos les adeudo la ternura y las palabras de aliento y el abrazo…la vida, paso a paso.

El invierno nos tomó por sorpresa. Una emboscada genial. Con heladas, nevadas y chifletes se hizo un picnic. Cacheteó a placer nuestras caritas ingenuas, nuevos al fin y al cabo por la zona. –Para qué hablar de las plantas. No quedó ni una.
No somos gente fácil. Así que dimos pelea, a fuerza de dormir con pullover, y conseguir kerosene en precio. Hasta con una estufa a leña que según dicen sería rusa. El plan fue que si cayó la Unión Soviética, alguna vez el termómetro iba a llegar al cero. Después, pan comido.
Ahora parece que va queriendo pasar. Refunfuñando. Deja atrás una huella brumosa y húmeda como la melancolía.
Se asoman todavía oscuras y pardas las montañas alrededor. Olas de vientos feroces hecharon a las nubes por tierra, que rodaron hasta el piso esta semana como la harapienta retaguardia de un ejército fantasmagórico que cubre la retirada. Y empezó a reverdecer. Primero brotaron algunos brotes tempraneros y plateados. Un plátano mustio, apagado por el frío hasta lo insondable, amaneció una de estas mañanas desperezando sus pabellones lánguidos y flemáticos como orejas de elefante. Tan verdes que parecen una broma. Más allá aparecieron unas achiras bien coquetas. El césped emergió sigilosamente, como naufragando un mar sonso, amarillo y quebradizo. En algún recóndito pliegue de la polvareda desvastada, la vida aguardaba que la rueda girara su vuelta.. Explosiva. Imparable. En todo su esplendor. Con sus mejores galas. Sin más.

Abarco con la mirada todo el verde posible y siento hasta el hueso ese ritual insaciable de la sorpresa. Capacidad que nos asombra desde los antiguos. …El tiempo es como un continuo irse, y no puedo pensarlo sin el espacio.
El compadre lo dijo con pocas palabras, pero sin faltarle ninguna. Me lo propuso cuando salíamos a la vereda. El asado había estado muy bueno y la noche espléndida. No había faltado el Tota, ni la guitarra. La panza redonda de la Flaca es de esas tan hermosas que desafían a soñar.
-Queríamos decirte si aceptás, si querés, ser el padrino.

Recién esta tarde más o menos puedo encontrar el habla y ponerlo en palabras.
La amistad, como el espejo, refleja la vida.

Pregunta para Dr. Galletti

Hola amigos me presento y bueno después de las excelentes respuestas del Dr. Galletti me gustaría mucho hacerle una pregunta al SEÑOR.

¿Quien es le que comienza una guerra, el que ataca o el que defiende?

Saludos.

martes, 11 de septiembre de 2007

respuestas

Luego de haberme ausentado un tiempito de mi consultorio virtual, intento entrar a la página de los UMBOLISTAS y me encuentro conque mi invitación al mismo ha caducado. Debería Ud. de invitarme nuevamente para renovar mis publicaciones. Le voy adelantando algo y le pido porfavor si podría Ud. dejarlas a disposición de la gente.
Ahí van mis respuestas:
Antes que nada... todo.Mi amigo: Considero que la realización no es algo muy importante, me preocupa mucho más la pesificación. Mi padre fue un importante militar y sus últimas palabras antes de morir fueron: “me siento realizado, he cortado árboles, quemado libros, y asesinado hijos”... fue un hombre justo y no sabía leer, ni escribir. Eso contesta su segunda pregunta.
Ignoro quién es el padre de esa tal.
Pero con con respecto a lo de la letra, los números y la sangre pienso lo siguiente: Depende de qué número sea. Un número uno o un siete, si vienen algo atravezados pueden llegar a causar mucho daño en las paredes del recto o el cólon al salir. Yo nunca me animé a probar. Lo de las enfermedades es cierto y peligroso. Se recomienda tener mucho cuidado, sobre todo con las letras: H. I. y V.
Finalmente: Hoy en día, mi amigo, un pensamiento retorcido tiene estilo, pero no es “barroco”, es fundamentalmente “por-no-co”.
Gracias por la infinidad de sus preguntas, espero que luego de haber obtenido mis respuestas Ud. se sienta realizado.

Dr. Galletti

Más preguntas para el Dr. Galletti

¿Por qué las ciruelas negras son rojas cuando están verdes?
Si un policía arresta a un mimo, ¿aún así debe decirle que tiene el derecho a permanecer callado?
¿Es verdad que los buzos trabajan bajo presión?
Esta me mata: ¿Adán y Eva, tenían ombligos?
¿Se ha imaginado alguna vez como sería el mundo sin preguntas hipotéticas ?
Si una palabra estuviese mal escrita en el diccionario, ¿cómo lo sabríamos?
Y para terminar... Si un abogado enloquece, ¿pierde el juicio?

Espero obtener alguna respuesta.
Dr Galletti:

Preguntas que agobian... y esperan respuestas....

si un hombre puede considerarse realizado cuando ha tenido un hijo, escrito un libro y plantado un arbol.... un hombre que tuvo 12 hijos, escribió 10 libros y plantó una hectarea de alerces.... ese es muy muy muy realizado, o la cantidad no importa?

¿la justicia.... es completamente analfabeta? O alguien le enseño Brayle?

si la ignorancia es la madre de todas las desgracias... se sabe quien es el padre, o es pura promiscuidad?

si la letra con sangre entra.... el numero, con sangre.... ¿sale?

y es mas: si la letra con sangre entra.... no será portadora de enfermedades?

para el final:

un pensamiento retorcido.... es un pensamiento con estilo? confirmeme o develeme: es "barroco"?

espero tenga a bien responder las inquietudes. Solo se que no se nadar, ni patinar tampoco.

sábado, 8 de septiembre de 2007

y a mí que me im por ooo rta.. yo te en gooo un cha ancho oo...

Lo tenía desde pequeño. De días.
Le puso "Cachorro", porque no le gustaba el nombre clásico para los ejemplares porcinos de temprana edad: "Lechón mamón".
El nombre no evitó escenas desagradables. Don Suarez, el vecino, siempre atravesado por esa agresividad tan mezquina del resentido, la habitual actitud burlesca que asumen los hombres que han perdido tempranamente una pierna y lucen exageradamente orgullosos su ortopedia de palo, le decía cuando lo cruzaba en la vereda (el chanchito apenas de meses, una canallada): "¿Qué tal el Mamoncito?".
Los que no han criado en su propia casa un cerdo, quienes no se han desvelado por asearlos, por desbaratar el mito del prejuicio acerca de su suciedad, no saben lo entrañables que pueden resultar.
El lo llevaba a todas partes, al principio, como un sobre de dama, bajo el brazo. Después, cargándolo como un bebé, envuelto en una pañoleta de lana de varios colores, que contrastaban con el gris parduzco del pequeño animal. Mas adelante, lo conducía atado a una cadena metálica, sujeta a un collar de cinta bebé de 5 cm de ancho, color verde amor. No lo abandonaba nunca. Los cerdos no viven tanto como los humanos. Cada minuto en la vida porcina, equivale a muchos más de la vida del hombre. Cada espacio de soledad, lo sufriría como una eternidad.
Varios, casi todos, lo despreciaban por esto.
El cerdo macho llegó a tomar dimensiones de gran escala. Ya no cabía en su cama de plaza y media.
Lo mordía fuerte, de noche, cuando el hambre lo desvelaba y lo olía en la oscuridad, desvanecido por el sueño, a su lado.
Pero él lo comprendía, e incluso sabía que Cachorro sentía pena cuando veía sus cicatrices y vendas, productos de sus ataques instintivos.
No le dieron el puesto de enfermería en el Rawson, por Cachorro, por su insisitencia en llevarlo al trabajo, y dejarlo en la sala de mantenimiento.
La señorita Angélica, que antes de la llegada del cerdo había mostrado interés en planificar una vida común entre ambos, que daba señales claras cuando se lo cruzaba en la feria, o a la salida de misa de once, de pretender una relación amorosa a pesar de los 39 años de diferencia que ella le llevaba, un día lo marcó para siempre con aquella perorata: "Hasta un ganso me banco. Un lagarto overo, tal vez. Pero un chancho del tamaño del Fiat 600 de mi finado sobrino Alberto, ah, no... Eso, mi querido, eso no".
"La gente es mala. No sabe lo que se pierden, no entienden", pensaba.
Era feliz, a pesar de todo.
Los que aman a los cerdos, los que acicalaron a uno alguna vez, los que vaciaron sus colonias en uno de estos especímenes, saben que el precio vale la pena.
"Si un día me muero, háganme salamines y bondiolas, y alimenten a Cachorro", escribió con una temblorosa cursiva (el animal le había arrebatado dos dedos, ignorando la abstinencia de carne, aquel lluvioso viernes santo). Firmó al terminar sus garabatos, impresos en un papel madera de envoltorio, con notables lamparones de sangre.
Con una delicadeza irreprochable, lo guardó en un cajón de su mesa de luz, en un sobre dirigido al "Sr. Luis Juez", como creía haber visto en varias películas, a los personajes que anunciaban su segura desaparición. Una carta sin efecto, lamentablemente. Se la comió Cachorro, el día de la tentación omnívora, junto al potus, el combinado, el mueble bajo mesada, el desodorante de ambientes y su antebrazo derecho.
Tres días después el ataque fue mortal.
Eso es lo malo de los porcinos: cuando les ataca el hambre, es dificil hacerlos entrar en razón.

melange

Una mélange de notas musicales sin sentido me despertó en la madrugada. Alguien se había apoyado en el piano de la planta baja de manera muy brusca y aquel mueble, más que sonido, había lanzado un ruido ensordecedor. Estaba despierto, despabilado y asustado. Sólo podía ver una mancha de humedad, que alumbrada con un incipiente rayo de luna que entraba por la ventana tomaba extrañas formas.
Decidí levantarme. Era entendible que a mis diez años sintiera miedo de recorrer la casa a oscuras. Quizás por eso, enfilé casi instintivamente hacia la habitación de mis padres.
Atravesé el marco de la puerta y el terror me traspasó nuevamente. En la cama de mis padres todo era desolación, sus sábanas y colchas, todas desordenadas me hacían pensar en que habían tenido algún problema. Pero en realidad, creo que el miedo más grande que sentía en ese momento, tenía que ver conmigo, debía encontrarlos, estaba sólo.
Retomé el pasillo de la planta alta tomándome con mi mano izquierda de la baranda. Caminé algunos pasos más cuando de repente tuve ante mis ojos el cuadro más aterrorizador que me había tocado ver en mi joven vida. Allí abajo estaba el piano que tan violentamente me había despertado. Pero esta vez, aquel instrumento en el cual mi madre solía interpretar el Concierto de Bradenburgo Nº3 de Bach, o Así habló Zaratustra, de Richard Strauss, tenía la octava central cubierta de sangre. Cubierta de sangre y de una sustancia blanquecina.
El terror estaba totalmente declarado. Me eché a correr. Primero me dirigí hacia a la ventana que daba a la calle y no pensaba en otra cosa que en arrojarme al vacío. Pero todo iba de mal en peor, al abrir los postigos un viento arenoso me encegueció y en cuanto me pude ayudar con las manos cubriéndome la frente sólo pude divisar campo. Un eterno trigal comenzaba en nuestra casa y desaparecía en el horizonte. ¿Dónde estaba nuestro barrio, la casa de la señora Scarano, que vivía enfrente a nosotros, el enorme algarrobo que cubría nuestra ventana del living?
Corrí nuevamente, esta vez hacia la parte trasera de la casa, pero tropezaba una y otra vez, me levantaba. El camino enredado de los pasillos hacia el fondo de la casa parecía no querer llegar nunca a destino. Finalmente me encontré frente a la ventana trasera. Puse mis manos sobre las trabas de la ventana, y antes de abrir cerré los ojos suplicando ver mi hamaca y la medianera de la casa de Simón Molina. Pero nada. Todo era un inmenso campo, un trigal que abarcaba toda mi mirada. Mi casa estaba sola en el mundo y en ella yo. Más solo.
Pero quería huir. No sabía adónde. Empecé a correr hacia la habitación de mis padres nuevamente. Yo sabía que mi papá guardaba las llaves de su R11 en la mesita de luz. Y ahí estaban. Las agarré y me dirigí hacia el garage en busca de mi salvación. Ese medio de trasporte sería un medio para alejarme, para perder el miedo.
Bajé las escaleras saltando, sin miedo a caerme y súbitamente me encontré frente a la puerta del garage. Giré el picaporte, abrí la puerta y una sensación de terror volvió a correr por todo mi cuerpo. El R11 no estaba.
Me encontraba totalmente perdido. Mis padres no estaban en casa. Yo había escuchado ruidos provenientes del piano y el piano estaba enchastrado con sangre y un líquido lechoso, viscoso. Mi casa seguía siendo mi casa, pero afuera nada era igual. ¿Qué había pasado? me preguntaba.
De repente, en el mismo garage, me pareció escuchar un resople, algo así como un bufido. Comencé a girar lentamente mi cabeza hacia atrás y ahí lo vi. Un relincho estridente pronunció aquel tobiano cuando hicimos contacto visual.
A partir de ese momento todo sucedió muy rápido. Yo quería huir a no sé dónde, él parecía estar allí por esas casualidades del destino, para ayudarme.
Pegué un salto y en un segundo estaba arriba del maravilloso equino. Pero el animal no quería caminar. Pensé que era porque el portón estaba cerrado, me bajé, lo abrí y el caballo nada.
Fue entonces cuando tuve una revelación. Corrí hasta la cocina, tomé un paquete grisines y me subí nuevamente al caballo. Intenté darle una nueva oportunidad musitándole “arre” al oído, pero aquel bicho seguía allí, tan inmóvil como una estatua. El tobiano no me dejó otra opción, respiré profundo y le metí un grisin por el orto.
Fue mágico, literalmente. El caballo, primero caminó entre el trigal, luego, a medida que yo con todas mis fuerzas le introducía el grisin más profundamente, comenzó a trotar, luego a galopar y cuando, a manera de estocada final le hundí el gluten e incluso algunos de mis dedos, echó a volar.
Y así voló por la inmensidad del cielo, y yo también. A veces desaparecíamos entre los nubarrones y volvíamos a aparecer. A medida que nos elevábamos, mi casa se veía cada vez más pequeña, lo mismo que aquel miedo que me había embargado el alma unos instantes previos. Todo lo feo desaparecía lentamente.

tecla

Barrio Altamira, 6:00 A.M.
Edgardo y su borrachera ensayan el paso inadvertido para ingresar a su casa. Encuentran la llave y la enhebran en el ojo del cerrojo después de mucho intentar. Entonces emprenden la sigilosa aventura de deslizarse sin romper nada en el camino de ascenso hacia el lecho matrimonial.
Su esposa aparentemente duerme, los niños también. Atraviesa la recepción sin cometer infracciones e ingresa al living sin encender ni una sola luz al pasar.
Se quitan el abrigo y con un mínimo nivel de ruido logran evitar un estornudo, pero en la ceguera de su entusiasmo no alcanzan a distinguir entre una baranda de escalera y la tapa abierta de un piano. Meten la pata hasta el fondo, mejor dicho las manos, y lo hacen sonar.
Súbitamente el ruido de las cuerdas rompen con la armonía del hogar y se enciende la luz del altillo. Una la señal de alerta se activa en la sala de controles de la cabeza de nuestro amigo. ¡Pronto! ¡Piensa rápido idiota! ¡Ve y encuentra un disfraz!
Edgardo logra rescatar de entre la ropa sucia una bata rosada, vierte en un vaso un poco de leche sobrante de la cena del gato, luego vuelve a la escena del crimen aparentando desvelo, con suma naturalidad. Desvía su mirada hacia la escalera mientras juega con una tecla cualquiera del piano. Marta se aparece y no dice nada, sólo le mira los zapatos bañados de vómito y suciedad.

FIN

jueves, 30 de agosto de 2007

GRACIAS

Gracias Leòn por dejarme ser parte de este grupete! Leerlos fue divertido, emocionante, delirante, refrescante... lo disfrute y los disfrute mucho.

viernes, 24 de agosto de 2007

ANIVERSARIO...

IBAMOS DE SAN VICENTE A MAIPÚ, EN UN VIAJE SILENCIOSO...
-SE MURIÓ "EL AMOR DE MI VIDA", DIJE (MELODRAMÁTICAMENTE COMO SIEMPRE...MÁS QUE NUNCA POR QUE HABÍA MOTIVO SUFICIENTE)
-YO CREO QUE NO HAY UN "AMOR DE LA VIDA" (APORTO LION, DEBATIÉNDOSE ENTRE LA NECESIDAD DE CONSOLAR Y DE DESDRAMATIZAR LA SITUACIÓN)...EXISTE LA CAPACIDAD DE AMAR Y UNO VA EJERCIENDO ESA CAPACIDAD A LO LARGO DE SU EXISTENCIA, COCLUYÓ SEVERAMENTE.

HOY, A DIEZ AÑOS DE AQUEL DIÁLOGO, SIENTO QUE LION ME ESTÁ DANDO LA RAZÓN...BASTA VERLO MIRAR A LAURA.
HAY UN AMOR EN LA VIDA ÚNICO, IRREMPLAZABLE, INFINITO E INCONDICIONAL...
NO QUISIERA SER INJUSTA CON MIS OTROS, GRANDES, AMORES, PERO HOY LE RINDO HOMENAJE A ÁQUEL, QUE ME HIZO MEJOR PERSONA...POR EL CUAL PERDÍ LA RAZÓN...
LA DOLILA

jueves, 23 de agosto de 2007

la amiga de Polo.

Prisionera del 2 por 4,
lágrima de fuelle que arranca
del arrabal sus suspiros
como lamentos profundos cargados de ausencia
en un canto trémulo
parido desde el dolor.
Del barrio.
De malevos desgraciados
a manos de una mujer fugitiva
siempre fugitiva.
Del niño dormido en un umbral
En el viejo Boulevard San Juan.
Milonga.

Escrito en el bar

Historias
Relojes. Cine y zapatos nuevos
con suela de goma.
Protocolo a la siesta,
algún obrero mendiga a su columna
un poco de pan.-bajo porcentaje de incapacidad-
Y yo estoy acá.
Aterrado de enamorame de vos.
En fin, voy a tener que acostumbrarme.
En algún lugar jugaré con tus ojos verdes
de siete cielos y garcía lorca.
Vas a ver, dentro de un rato amanece me digo.
Mientras, camino hacia el sillón de botones dorados.

5-10-1992. Pizarrón.

El arte del encuentro, diría Quilmes

Chascomús, quiénsabecuánto, 8/5/92

Querido Pablo:

Por intermedio de Mariano, me enteré que uds. (léase León y vos), dormían anoche aquí, en tu casa. Fue entonces que solicité a mi señor padre, me pasara a buscar a eso de las 23:30-24:00 horas por la residencia de mi señora Esposa. La cuestión fue que se retrasó y entonces a la 1:00 solicité un taxi, con el que me dirigí a la casa de mi Señora Abuela, para luego requerir en un tono más apasionado se cumpliera con la promesa empeñada, llegué minutos después a ésta, en donde Mario Luis me comunicó tu anunciada llegada junto a nuestro semita amigo. El caso fue que ya desde ese momento las energías piramidales y el poder parapsicológico que me caracterizan me hicieron suponer que las influencias malignas de nuestro amigo común, te habían hecho variar una vez más tus planes. El caso fue que mi padre ya se encontraba en San Vicente para esa época y yo aquí, en Barrio San Pablo, preguntándome qué consejos podía dejarte para fortalecer el carácter y afirmar la voluntad personal, releyendo la amplia bibliografía existente sobre el tema me atrevo a dejarte 5 consejos útiles (Fuente: Revista Mujer, 7 días, Casos Policiales, etc.)
1) Al despertar propóngase una acción simple, a realizar inmediatamente (Ejemplo ir al baño a hacer pis). Luego cuente hasta 1853 repitiendo “debo hacerlo bien”. Si al terminar la cuenta no ha podido retener, no se asuste, ud. está afirmando su voluntad con la práctica afirmará también su control de esfínteres. Puede hacerlo!.
2) Si al mediodía llega cansado y muerto de hambre a su hogar, repita desde la entrada “debo controlar mis impulsos” –salude cariñosamente a los miembros de su familia, retírese a su habitación y con voz clara y pausada lea en voz alta algún clásico de la literatura (Ejemplo: El Quijote, La Ilíada, El Lazarillo de Tormes, etc.) Entre capítulo y capítulo repita “lo estoy logrando”. No se preocupe si al terminar la comida está fría.
3) En una mesa examinadora, deje pasar a sus compañeros y guarde para el final su propio turno. Cuando vea que los examinados comienzan a reprobar por el cansancio y pesadez del Tribunal, no caiga en la tentación de pasar ud. primero: piense “debo cumplir mi palabra”. Antes de rendir el examen, presente a sus profesores estos consejos, para que comprendan su actitud. Seguidamente ud. aprobará con más facilidad que los demás.
4) Frente a una Mujer Hermosa que le ofrece las virtudes de sus carnes pudendas, reflexione: Hay algún compromiso que haya tomado para ese día, en ese preciso instante? Tómese su tiempo… si no acostumbra a agendar sus compromisos esta reflexión merecerá al menos tres horas, en caso contrario se aconseja revisar la agenda y meditar 1:30 hora. Si se tienta piense “alguien me espera, es mi prójimo, no fallaré”.
5) Si da a un amigo una dirección en la que pasará su noche, no se deje tentar por los otros, piense…


QUE EL BOLUDO ESTÁ ESPERANDO SOLO!!!!!!!

Ahhh….Ud. dirá que no sabía que yo conocía su decisión, incluso que ud. no me había invitado a la velada.
Consejo de Post Data: Cuando decida juntarse con sus amigos AVISE A J.P….Ahh. Ud. me avisó vía Mariano?................Entonces venga a su casa


H. de P.
Un abrazo
JP
Oda a los (olvidados) artífices de la producción.


Nunca como hoy
bendito sea el genio del aerógrafo,
que esparció el deseo
por el prado encantado
de tu piel .

Nunca como hoy
sea bendita la industria textil,
que maravillas hace
con el trozo de tela
que envuelve el pan nuestro de cada día.

Nunca como hoy
domina el arte la mano
de quien amanza la blonda melena
que presa detiene en su vuelo
la mirada ágil, y el corazón militante.

Nunca como hoy
el cuero que te ciñe por la cintura
pareció tan hecho de fuego.
Mientras promete cuando se alejan
tus piernas de sueño, tu sonrisa de viento.
(tu calzón al descubierto).
.

otra de Lión

La voz de siesta de la tia Dani

El chico tiene una remera azul parecida a la de Superman, pero no es la de Superman, solo se parece. Y un toallón atado al cuello, también azul y rojo, todos los colores como los de Superman (igual que el short: con apenas unos bordes naranjita y el resto casi celeste, aunque él dice que es azul pero muy usado). Y atado al cuello de esa forma que se lo ata siempre la tía Dani, es una capa de superhéroe. Y no se puso las botas de goma porque el papá se acostó a dormir en su cuarto, le pidió: me tiro en tu cama, Maxi, un ratito, y él le dijo: dale, y el padre le aclaró: dejame dormir y no hagas ruido… y como las botas están en el cuarto, no importa, con el short, la remera y la capa está bien, ya es un superhéroe.
Strukpfer se llama. Pero siempre inventa un nombre y después se olvida porque elige nombres difíciles…
Y cuando se está yendo para el patio, la ve a la tía Dani despierta y ella dice: no hagas ruido Maxi, que todos duermen, pero ella no duerme, se queda pintándose las uñas de las manos y las de los pies y Maxi abre la boca como distraído mirándola repartir despaciiiito el esmalte, el pincel se aplasta suaveciiiiito en las uñas, y parecen pistas cada uña, pistas donde él patinaría. Y mientras Skraptom mira boquiabierto, con la espada de plástico y la capa, ella levanta la vista, se sopla un mechón de pelo porque no puede quitárselo con los dedos recién pintados, dos o tres veces hace eso y él la observa, y estira su manito, y le coloca el mechón fuera de la cara, detrás de la oreja, y ella le sonríe, y hace esa cara que hace siempre cuando dice ay te quiero comeeeer… y le tira un besito en el aire, y le pide con voz de siesta: no hagas ruido ni juegues con barro, y Maxi piensa cuando sea grande quiero casarme con la tía Dani, aunque me parece que ella ya está enamorada de ese grandote que la acompaña cuando vuelve de la Facultad, y abre la puerta del patio, y con el sol dándole en la cara, se apura porque el malo ya se trepó al rascacielos y Sprocman tiene que volar urgente para salvar a la chica.

lunes, 20 de agosto de 2007

Solo vos

no será el rigor con el que asumí la vida. ni el compromiso para mantener pedazos de coherencia atados con una voluntad agobiante.
no serán los amigos, fieles, perseverantes, los que hacen que uno sepa que ya nunca estará solo.
no serán los hermanos, sangre idéntica en otras venas, la genética compartida y la niñez en un mismo tronco.
no serán mis sueños. ni mis pocos logros.
tampoco los fracasos, ni las promesas que no he sido ni seré capaz de cumplir.
ni siquiera serán mis hijos, los que amo, por los que nazco y moriría cada minuto de la vida.
serás vos, y tus ojos.
vos, y tu silencio.
vos, y tu expectativa.
pasaré por el mundo dejándome todo, porque estamos para despojarnos y partir tan vacíos como llegamos.
solo algo me trascenderá, solo una historia servirá para contarme, para dejar registro de mi existencia.
solo algo por sobre todo.
si estoy por acá, es para llenarte, para que sea tu vida la que hable.
ya no importa si es ahora o en muchos años: el día de mi muerte, que se sepa, que se escriba al pie de la tumba: este hombre vivió para ella.
vos, laura mia, la de los ojos y los silencios, sos mi única causa.
todo, todo lo demás, el resto, yo mismo... somos tu consecuencia.

viernes, 17 de agosto de 2007

LA ZERO NO ES IGUAL QUE LA LIGTH


México es raro, acá no todo es como es, o como tiene que ser, ahorita!! Es después!
Luego Luego, es ahora, el pan no es pan, si no que es una especie de factura.
México es raro, es como LOST, pasan las cosas más extrañas y solo los que vivimos aquí, sabemos que esto es así, las posibilidades matemáticas, no existen y todo se reduce a un número chiquito de que las cosas más insólitas te pasen, todo esta invertido
Y como todo esta invertido, también lo que me pasa a mí.
En argentina soy Emilio Dissy (borracho) y acá en México soy Brat Pitt (después de la tifoidea) pero cambia, uno no es mas el bagarto que era en argentina, uno cotiza por ser extranjero, alto, blanco y esas cosas, en argentina hay mucha mas competencia, es mas una competencia feroz, que hace a uno descubrir habilidades nunca antes pensada, y elucumbrar chamuyos dignos de un libro.
Pero siempre te pasa algo “raro” que te hace poner los pies sobre la tierra.
Resulta que estoy con vanina, una argentina que esta de visita y con la cual tengo un pequeño romance, vanina, y no es que quiera llevarme los laureles, esta mas buena que comer con las manos, del 1 al 10 (ranking argento es un 9) ósea, estoy comiendo bien o por ahí un poco mas de lo que debería, pero estando en México uno se acostumbra a estar sobre valorado.
Para sacar a relucir mis dotes de galán, la llevo a un bar., que esta muy bueno y cheto, una terracita lounge, muy bonita, que fui una o dos veces.
Resulta que apenas entro todo el mundo nos miran, vanina es casi alta como yo, con un pelazo, y es colorada, (bueno eso dicen, la verdad, es que yo no la veo muy colorada)
Sentimos como too el mundo nos miro, nos acomodamos en una mesita con velitas y besito va besito viene, nos atiende el mozo
-Chicos que van a querer? En el mas absoluto argentino (y porteño)
Vanina que no se percata que el mozo es argentino, será por que no vive acá ¡
-Vanina -A mi tráeme una cervecita!
-Mozo (con cara de ganador) Corona – Indio – Sol – Lager ¿?
El mozo me mira a mi con cara de langa y pensando para sus adentros, “mucha carne para el perro” yo lo miro con cara de “mírala total, el que se la come soy yo, gil”
-Una Corona, dice vanina
- Flaco, vos que vas a tomar?
-Tráeme un Fernet,
-Mozo OK
. Yo.. Ah flaco, con Coca Light por favor
Nota: yo antes no tomaba ni por puta ninguna de las dos cosas, eran literalmente mis enemigos, se que puedo ser tildado de muchas cosas en argentina, por consumir estos productos juntos, seria tildado de cualquier cosa, pero la verdad es que me gustan, juntos y separados.
- Mozo, no tengo, tengo Coca Zero
- Yo. No! No es igual, la Zero no es Igual que la Coca Light
-Mozo -Es igual —afirma el salame este con los puños en la cintura.Me mira como si yo fuera un gordito caprichoso. No queda más que resoplar y explicar.-No, para mí no es igual. Yo quiero Coca Light.-La Coca Zero también es Light —me dice.Tengo ganas de ponerle un CD en el orto y decirle que no es lo mismo, que el sabor no es igual, que la Zero es para putos, que la Light es para gorditos como yo, que queremos congraciarnos con la idea de que nos estamos cuidando que es la única Coca Cola que me gusta tomar.Ya no llenan las heladeras con otra cosa que no sea esta mierda de la Zero que no, que no es igual.—No —le aclaro, tajante—, no es igual.—¿Por? —quiere saber, con aire desafiante. Sigue pensando que soy un gordito caprichoso y pelotudo.—Porque una me gusta para el Fernet y la otra no. Así de sencillo.—¿Qué Fernet tomás? —quiere saber. Andá a saber para qué.—Branca —digo—, el original. Los otros tienen gusto raro.—Para mí son todos iguales.—OK, déjalo así, me voy a tomar algo a otro lado

Vanina que no entendía nada, que le parecía que lo mió era una gilada, le dije
Vamos no de este lugar de mierda, no soporto a estos salames y menos en México
Me paro, nos paramos y nos vamos, otra vez todo el mundo mirándonos
Y el pelotudo del mozo pensando que hace ese gordo salame que se parece a Emilio dissy con ese carozo. Yo lo miro a los ojos y le mando el mensaje
Boludo, la Zero no es igual que la Ligth

sábado, 4 de agosto de 2007

El Chino que le llamaba Li on!

Esta es la historia de un monje tibetano, que se llamaba Li ón, que en tibetano significaba pequeñas manitos de iguana, este nombre le fue dado, por la peculiar características de sus manos, que verdaderamente parecían de iguana, esto le significo a Lión, muchas cargadas desde pequeño, el soñaba tener un nombre que con solo pronunciarlo, la gente quedara con la boca abierta, que no se supiera si era tibetano, francés o italiano, que no se supiera si era de hombre o de mujer, pero con solo pronunciarlo, se supiera que era.
Pasaron muchos años y muchos maestros en la vida de Li ón, su ultimo maestro, había muerto, y el dalai lama, lo llamo para una misión, tendría que ir a tierras lejanas a aprender de otras culturas, así fue como Lión, salio del monasterio, rumbo a al argentina, y mas precisamente a Córdoba, una de las cosas que mas ansiaba y pensaba en su viaje era el nombre que se pondría al llegar….Fung fu?? Bruce Lee,?? Fujimori?? Telefunken,? Claro, los nombres que elegían eran los que el conocía, por que yo me hubiera puesto..Bond,,, james bond, pero bueno, siguiendo con el relato, Li ón termina en el aeropuerto de pajas blancas, al pasar migraciones le preguntan:
-Como te iamai??
_ Como mi buen señor?
_ Que como te iamai , papa!!
_ disculpe pero no lo entiendo.
_ Uh.. Que como ei tú nombre culiaui.
_ Ah... Li ón! En ese momento la bronca, la cólera lo invadió, toda la vida pensando que nombre ponerse y a la primera oportunidad que tiene, dice su nombre!! Se quería morir
_ Lión? Que nombre más pulenta cabeza!! (El de migraciones tenia una sonrisa en la cara)
En ese momento Lión pensó que tal vez, ese nombre significaba otra cosa!
Y acento con su mejor cara, ¡si, Li ón me llamo
_ Pasa pulenta,
Así pasaron los días, y Li ón, entendió el significado de su nombre, que era el de un animal exótico, el famoso el rey de la selva!!!
Por momentos pensaba que su nombre tampoco le gustaba, por que la verdad llamarse Lión, solo esta bueno en África, allí tendría un poco mas de significado, pero en tierras de la cañada no mucho, solo recibía algunas muestras de desilusión, de quienes lo habían escuchado nombrar y se imaginaban a alguien corpulento de mano firme.
Así pasaron los meses y los años, la paz del tibet era cosa del pasado, y la vorágine de la ciudad se lo comía, del tibet, ya no le giraban dinero y comenzó a desfilar por diferentes trabajos, en una AFJP y una tarjeta de crédito, son los que recuerdo ahora,! Allí, pudo compartir mucha de su sabiduría, y tomo a varios como disipulos suyos, su predilecto aunque el siempre dijera que no, era “Escuerzo Desterrado" (por su apariencia de "sapo de otro pozo"). Este tenia una fijación y era que las cosas siempre cambian, que están en constante evolución, Lión, que cuando se le pone algo en la cabeza, no lo saca nadie de esa idea, mitad por cultura y mitad por no dar el brazo a torcer le decía que no, que en esencia las cosas siempre son las misma (aunque por dentro recordaba lo que su nombre quería decir y lo que significaba en el fin del mundo).
Hoy su discípulo, aliviado como a alguien que se le despapa la nariz después de cuatro meses, Reflexiona sobre las palabras de su maestro, “las cosas cambian, pero la esencia se mantiene”

el chino y el cambio

Había una vez un templo oriental. En el templo oriental había monjes orientales.Tenían todos nombres extraños. Nombres compuestos por adjetivos calificativos y sustantivos, que unidos, daban una significación especial. Esos nombres solían ser un peso no confesado para quienes tenían que soportarlos sin queja alguna. Los pocos monjes que lograban salir de su claustro hacia el mundo exterior, lo primero que hacían era cambiar sus nombres por otros más amables y sociales (Así, uno de ellos, pasó de ser un ignorado "Pequeño Saltamontes", al más sofisticado Wain Chain Kein - quien por burla del destino y a pesar de haber pasado meses inventando su nueva denominación, se hizo famoso como "el Kun Fú").Esta es la historia de uno de esos abnegados monjes. Le habían denominado "Escuerzo Desterrado" (por su apariencia de "sapo de otro pozo").Escuerzo Desterrado aprendía todo lo que sabía de su maestro ciego, denominado "Murciélago Encandilado".Día a día, el pupilo y su anciano guía pasaban las horas meditando sobre la existencia del ser, la transmutación de las diferentes vidas reencarnadas, la peligrosidad de la sal para el colesterol malo y los efectos nocivos de ser escrachado en el boletín interno del templo.-La vida es una eterna rueda, donde las cosas se repiten constantemente, sin cambios reales... - decía concentrado el maestro, mientras meditaba bajo los árboles del jardín oriental.-Yo creo que las cosas cambian- decía el pupilo.-Tu arrebato juvenil te confunde- explicaba el anciano.- En el fondo, las cosas permanecen inalterables.El día estaba soleado y al más viejo le gustaba aprovechar los climas agradables para salir a meditar al jardín. Se acomodaba en un lugar estratégico, debajo de un álamo centenario que lo cobijaba bajo su frondosa sombra. Su ceguera y sus más de cien años no le permitían moverse con comodidad, por lo que tardaba más de tres horas en cruzar el camino desde el templo hasta el álamo, pero era tal su agrado por el lugar, que asumía el riesgo cuando el día valía la pena.-Las cosas se mantienen, y sólo lo superficial se mueve. Las cosas se mantienen, permanecen inmutables.El sol empezó a cubrirse y una tormenta repentina empezó a imponerse en el cielo.-Lo real es lo que perdura. Las cosas no cambian - repetía el maestro.El joven, que vio venirse el vendaval, y que se aburría rápidamente de la monotonía de sus charlas con el guía, empezó a aprestarse para volver al templo.-Ha cambiado el clima, está por llover, volvamos - dijo en voz baja (al viejo no le gustaba que lo distrajeran de sus cavilaciones).-Las cosas no cambian - repetía el viejo sin escuchar al interlocutor.-Me voy al templo... Ud. viene?-Las cosas no cambian...El joven salió corriendo cuando las primeras gotas empezaron a caer como bombas de agua. Antes de llegar al templo ya caían piedras de medio kilo cada una. Y cuando se dio vuelta para ver a su maestro, ya el fuego de un feroz rayo estaba devorando el álamo centenario, y al propio sabio.-¿Y el maestro Murciélago Encandilado?- le preguntaron, preocupados los otros monjes.-En el jardín, meditando - dijo el pupilo.Chamuscado por el fuego, un pedazo de braza de la que sólo se reconocían los dientes y los ojos, el viejo seguía sentado en su posición de loto, como si nada hubiese pasado...Por primera vez en ciento siete años, el viejo maldijo, pensando en el placer oculto de su joven alumno.- Ya lo sé... ya lo sé...- dijo, masticando su orgullo...- Algunas cosas cambian... (una nube de humo gris emanaba se su cuerpo ardido...)Moraleja: Sólo un ciego cree que todo sigue igual. LAS COSAS... CAMBIAN!!!!Hagan sus aportes señoras y señores: sean positivos y propongan cambios inteligentes. No hay por qué resignarse a nada si la causa es justa, positiva e inteligente: las cosas cambian!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

(Escrito para un empleado de mi equipo, allá en 1997. Luego publicado en el house organ de la empresa, como de autor anónimo, en el mismo año)

el chino y la fuente

“FUENTE: TE ESCUCHO”


Caminaban el maestro y el joven pupilo por las frescas galerías que rodeaban el patio central del monasterio, y que daban una sombra saludable para esa hora de la siesta. Las macetas recién regadas, distribuidas a lo largo de todo el espacio, ofrecían un marco natural a la rústica construcción...
- Escucho la fuente que está en el centro del patio, suena con un ritmo constante... ¿Lo has notado?
- Ssá...- apenas murmuró el joven, que a la hora de la siesta prefería meditar en su celda, recostado relajadamente en su catre, y en cambio se vio presionado a acompañar a su maestro. “Ssá” quería decir “sí”.
- Fluye desde el centro de la tierra... ¿Oyes? Avisa que surge viva hacia la superficie, sin descanso, sin demora...
- Sssá...
- Rompiendo la ley de la gravedad, pura, cristalina... ¿Escuchas? La esencia de la naturaleza...
- Ahaaá... –que a la hora de la siesta significaba “Coincido ampliamente contigo, mi gran maestro”.
- Escuchas su sonido al caer contra la piedra cóncava que contiene el líquido vital para calmar la sed aguda de los hombres y de las aves, avisando a todos: “Estoy aquí, vengan y bébanme!”...
- Uuyyy!...aspiró el pupilo.
- Uuuaaghh!!!!- exclamó el anciano, cuya ceguera no le permitió evitar la pesada maceta de malvones, que sirvió de tope a su andar tranquilo pero sin pausa. Se quebró apenas el macetón de barro: el tajo más grande fue en la frente calva del viejo ciego.
- Le dije “Uuyyy”- agregó el muchacho mientras asistía al sabio, que estaba acostado en el piso, las manos sujetando la herida, la sangre por toda la cara, contraídos los músculos faciales por el dolor...

Debería saber el anciano que “Uuyyy” a la hora de la siesta, quiere decir “Ojo, viejo, que te vas a tragar la maceta de malvones!”.
Porque a veces hay que saber qué escuchar, y dónde poner atención. No siempre escuchamos lo que debiéramos, y por eso se sufren consecuencias desagradables.

Desde ese día el maestro mostró una cicatriz que arrancaba debajo del ojo izquierdo y terminaba por sobre la frente del lado derecho. Y el joven pudo dormir tranquilo todas las siestas...

Escrito en 1997, para un empleado que le daba demasiado crédito a toods los rumores de la empresa, y se dejaba influenciar por ellos. En 1997.

viernes, 3 de agosto de 2007

El juicio

El juicio

Entre las formulas sacras que pergenia el legislador
desde sus negocios dudosos
y el ramaje sombrío que teje el juez
a medio camino del desayuno y la runa de su conciencia,
moran dos espejos enfrentados.
Van reunidos tras la espuma
del río de la historia
de la verdad
inermes en un desesperado intento
por un mundo más justo.
Después se halla
lo inexpresable.

lunes, 30 de julio de 2007

EL IMPULSE DE USAR AXE


Me desperté esta mañana luego de tres días agotadores, estábamos con la compañía en una exposición de publicidad en Guadalajara, así que dividido entre las tareas diarias, hacer presencia y RRPP en la expo, los resultados fueron buenos. Así que dormí con mucho cansancio y ese sueño pesado, no se por que , soñé que le regalaba flores a una chica, y eso me hizo acordar a un comercial que había hace muchos años en argentina de IMPULSE MAGNETIC un desodorante femenino que se avivó: y pensó o mejor dicho se dio cuenta que el romanticismo está en crisis. Esa misma marca tenía una legendaria campaña, que duró años, según la cual una mujer que se ponía alguna de esas fragancias podía prepararse para ser objeto de impulsos románticos masculinos. La estela de perfume que dejaba ella al pasar a su lado provocaba en un hombre el deseo de regalarle flores. Busque en youtube http://es.youtube.com/watch?v=FixomtSoZ3Y&mode=related&search=
La marca de desodorantes ahora plantea un llamamiento a los varones: en uno de sus spots, él, con quien ella ya tiene una relación amorosa, le da una cajita como las que en las películas contienen los anillos de compromiso. Pero en su interior ella encuentra una llave, que no es la de la felicidad, y ni siquiera la de la casa de él. Es la llave de abajo, para que ella se vaya sola a la madrugada, y él pueda seguir durmiendo.Ella se decepciona; él no entiende por qué. Ella esperaba otra cosa; a él no se le ocurre que ella esperaba otra cosa. http://es.youtube.com/watch?v=WYVhqGv8UWY&mode=related&search=
El brevísimo párrafo anterior contiene, resumido, el malentendido entre géneros que atraviesa a muchos hombres y mujeres que no terminan de ponerse de acuerdo nada menos que en lo que están viviendo juntos. ¿Una aventura? ¿Una historia de amor? ¿Una historia sexual? ¿Una amistad con sexo? ¿Algo ligero? ¿Algo profundo? ¿Algo más arriba o más abajo que el promedio? ¿Algo más? ¿Algo menos?tenes por otro lado a AXE, que si te pones ese desodorante, todas las minas van a queres estar con vos, no se por que siempre ponen a un nabo , en las publicidades, que sabemos todos no tiene chances, pero funciona, por que yo que soy un nabo, compre el AXE, es mas llegue a comprar el que vienen dos axe, que si se combinan es una fragancia irresistible, pero la verdad no tuve ningún éxito, solo olor a telo barato, es mas no se si fue por eso que repele a las mujeres.Pues bien, ¿qué tenemos por aquí y por allá? Mujeres que reclaman la vida en su Dimensión Romántica versus hombres que aspiran a la vida en su Dimensión Caliente. ¿Alguna brecha se abre entre estos hombres y mujeres ¿ Uno de los rasgos de época, se sabe, es la puesta en marcha paralela y constante de discursos contradictorios entre sí. En efecto, hay mujeres que esperan un anillo y hombres que no quieren pasar por esta vida sin conocer qué es eso que se llama partusa. Pero hay también hombres que desesperan por vivir algo emocionalmente trascendente, y mujeres que no esperan flores sino una experiencia sexual intensa, porque han descubierto hace muy poco que también eso puede esperar una mujer.
Solo se que hoy tengo unas ganas incontrolables de regalar flores, si asi como en el comercial y que mi AXE, funcione de una vez!!!!!
1982
Un cúmulo de polvo se ha formado en el fondo del anaquel,detrás de la fila de libros. Mis ojos no lo ven. Es una telaraña para mi tacto.
Es una parte ínfima de la trama que llamamos la historia universal o el proceso cósmico. Es parte de la trama que abarca estrellas, agonías, migraciones, navegaciones, lunas, luciérnagas, vigilias, naipes, yunques, Cártago y Shakespeare.
Tambien son parte de la trama esta página, que no acaba de ser un poema, y el sueño que soñaste en el alba y que ya has olvidado.
¿Hay un fin en la trama? Schopenhauer la creía tan insensata como las caras o los leones que vemos en la configuración de una nube.
¿Hay un fin en la trama? Ese fin no puede ser ético, ya que laética es una ilusión de los hombres, no de las inescrutables divinidades.
Tal vez el cúmulo de polvo no sea menos útil para la trama que las naves que cargan un imperio o que la fragancia del nardo.
Borges.
El lenguaje es una herramienta muy curiosa. A veces expresa un montón por vía del silencio, esto es, mediante la nada. Otras veces un enjambre de palabras transmiten apenas un ropaje de ausencia. En sí, más allá del énfasis y de la textura, las palabras son por completo ajenas de lo que representan. Por lo que habremos de concluir que lo representado debe ser necesariamente convenido, para que el mensaje se entienda.-pensé, y ahí se me cruzó Barthés:

"...La tragedia no es tributaria de la vida; es el sentimiento trágico de la vida el que es tributario de la tragedia. He allí por qué las tragedias de teatro no han seguido esa suerte de evolución histórica que hace que de un estadio primero surja un estadio segundo más perfeccionado, y así sucesivamente. Para ello se hubiera requerido que la tragedia del teatro se implicase estrictamente en la lenta evolución de los siglos, imitase la transformación de las vidas y de las mentalidades y que, en las épocas de falsa cultura, prefiriera corromperse que morirse. No ha obrado así la tragedia; su historia no es sino una sucesión de muertes y resurrecciones gloriosas. Ella puede decrecer y desaparecer con la misma desenvoltura sublime con que apareció: después de Eurípides la tragedia se pierde (admitiendo que Eurípides fuese un verdadero trágico, lo que no hizo Nietzsche). Después de Racine no hay más que tragedias muertas, hasta el día en que nazca una nueva forma trágica -radicalmente distinta, a menudo irreconocible de la primera.
En las tragedias del teatro el interés no es el de la curiosidad, como en los dramas. El público no sigue, jadeante, las peripecias de las historias para saber cuál será el final. En las bellas tragedias el desenlace se conoce por anticipado; no puede ser otra cosa que lo que es: ni el poder del hombre, ni a veces el del Dios (y esto es propiamente trágico) pueden mejorar ni modificar la suerte del héroe. Y sin embargo el alma del espectador se aferra con pasión a la marcha de la pieza. ¿Por qué?
Es el milagro de la tragedia; nos indica que nuestra búsqueda más íntima no va al resultar de las cosas sino a su por qué. Poco importa saber cómo terminará el mundo; lo que importa saber es qué es lo que es, cuál es su verdadero sentido -no en el Tiempo, poder bien cuestionable y cuestionado, sino en un universo inmediato, despojado de las puertas mismas del Tiempo..."
Barthes. Viejo tramposo.
Si guardo silencio sobre mi secreto, él es mi prisionero; si lo dejo escapar de mi boca, soy yo el prisionero de él. En el árbol del silencio hay que buscar los frutos de la paz.
Schopenhauer

(yo no proyecto mi sombra, y a veces la tormenta es tan increíblemente fuerte que azota el árbol del silencio hasta que los frutos de la paz se caen al río como duraznos sangrantes. La grandeza despereza, dijo la Claudita Perez y después se perdió).

revolucionario en invierno

ah... cuando yo era chico, esos si que eran frios, no los de ahora... que la nieve, que el bajo cero.... no tienen memoria o no vivieron: frios eran los de cuando yo era chico.
la maestra nos retenia estaticos, en el acto del 25 de mayo, firmes soldados y pueblo convocado, incluso firmes hasta su llamada a escena: los negros pregoneros,,,,
un frio en el cuerpo que te hacia olvidar la letra ensayada hasta el aburrimiento, y curiosamente los negros eran por primera vez los unicos privilegiados (mete mas calor un buen candombe, que un solemne y distinguido minue).
y en el secundario? teniamos tanto frio en la mañana, que las orejas si te las dejabas descubiertas ardían y pesaban como si de ellas colgaras bloques de hielo. yo me acuerdo que una vez me suspendieron por el pelo largo. de puro principiante en los retos de la vida, mi reacción revolucionaria fue anticipada y poco estrategica. Ese mismo dia, sancionado por la falta y motivado por la injusticia, fui a la peluquería. El peluquero ofreció toda la resistencia que pudo, pero era una decision tomada y el cliente tiene siempre la razon:-"Rápeme, le digo!". Mis viejos pensaron que estaba perdido para siempre: rapados y tatuados eran solo los presos y los marineros, y en la Cordoba mediterranea los ultimos no eran sino una ilusión literaria, asi que la unica vinculación posible era con los reos de prision. Imborrable la cara del cura cuando aparecí disimulado en un sobretodo gigante de mi abuelo muerto, las orejas brazas que ardian desde lejos, y la pelada orgullosa del desafiante.
Mi ingenua rebeldia no tuvo en cuenta los frios de julio, no estos, no: aquellos, de escarchas, oscuridad tardía y vientos con capacidad de filtrar los huesos.
Tal vez por aquello, siempre idealicé la revolución cubana.
De alguna manera comparti, tempranamente, el mismo espiritu estimulante de la confrontación a lo establecido. Pero ellos no deben haber pagado la gesta con sabañones en las orejas.

domingo, 29 de julio de 2007

una brisa fresca

http://www.youtube.com/watch?v=oCLdQrfBU9I

invitado a la selva por el lion

me gustan las bandas mod como le gustan a león...están realy buenas... en los blogs me gusta perderme la mitad de lo que dicen y lo que digo... porque con la otra mitad ya tenés bastante... me gustan los textos cortos, por eso termino acá mi presentación.

viernes, 27 de julio de 2007

un lugarcito

Puedo decir de mi casa que está en un barrio bien abierto pero apretado, puedo decir que está a una hora desde que termine de escribir esto.
Si me preguntan, puedo decir que está bastante bien mi casa.
A mi casa le cabe una cocinita chiquita chiquita, una salita donde está una mesa de madera decorada con fernet y un sillón que me compré para ver el mundial.
En el patio hice un asador para que mi señora me respete, y debo decir que quizás exageré en sus dimensiones, pero es así, el asador de uno termina donde empieza el asador del otro.
Si subo por la escalera de madera, llego a mi pieza, un espacio un poco impersonal, para ser sincero.
El baño, austero y limpito, estaría bueno si uno se pudiera bañar sin caer en hipotermia, está bien, no es culpa del baño, pero cuando pasamos por la cocina ignoré intencionalmente al puto termotanque, no le quería dar entidad.
Si doblamos a la derecha entramos a la salita, una gruta de 2,5 x 3 metros que bien mirado como lo miro yo se parece al Tah Mahal. Hay en la salita un tablero de madera, pálido, cercano y querido. Lo compré en barrio General Paz, un día que fui arquitecto, a un carpintero amigo de mi viejo. También tiene manchas de fernet (como las de la mesa) que van escribiendo la letra de un tango un día, de una de Canario Luna el otro. Y me besan los codos, y me preguntan si me acuerdo.
Me separé del tablero cuando me fui de la casa de mis viejos, no quería incomodarlo en lugares poco propicios... sin duendes ni espacio, así que cuando vi por primera vez la sala, me dije que ésta era la casa.
Tuve que firmar el contrato de alquiler, llenar formas y casarme para llevar el tablero. Le puse una lámpara al norte, al este unos cuadritos con fotos de mis amigos, chica con vestido de comunión y una radio chiquita. Le dije que si quería podía abrir las ventanas para que el sol entrara. Creo que no le cayó en gracia que pusiéramos la tabla de planchar a un costado, pero entendió que todo era parte de la negociación. Está en un buen momento el tablero, es como esos delanteros a los cuales la edad les sienta de tal forma que pueden tirarse unos metros atrás y repartir el juego con autoridad, sin pedirle tanto al músculo. Formamos definitivamente un buen equipo, el tablero y yo.
Cuando vi las dos rayitas lo supe. La flaca me abrazaba, lloraba, reía. Yo estaba contento, realmente contento, no en todas mis vidas tuve una hija, pero no la pude acompañar en la efusividad. Me avergoncé un poco.
La panza va creciendo y cada vez ocupa más lugar en la salita, el tablero presiente, sabe, calla, va doblando las patas y me mira de reojo, sin gestos, él tampoco es muy efusivo.
Mañana llega la cuna. Ojalá a mi Emma le guste dibujar.

Recuerdos del Salón Oval

Yo me pregunto: ¿dónde estábamos antes de nacer?
Yo me respondo: con cientos de hermanitos,
seguramente boludeando...

Dr. Galletti

jueves, 26 de julio de 2007

Casiopea

Casiopea
tenía una extraña fascinación:
el deseo de los chicos borderline
se le volvía obsesión.
Quedaba desvastada,
nadie entendía la razón
Por qué padecer le halagaba
Ese juego de seducción.

Dama de cuero,
-Pero sin tachas
tamilán ni redoxon-
Cientos de talentos,
adictos a la genialidad
Claman el infierno
De tu adoración.

Chica de silicio,
Apagá el computador
Dame un giga
De arenoso corazón.

No me borres -imploro-
No tires mi número de celular
La última neurona que me queda
va rodando al albañal

Horas sin sentido
Páginas que se recalientan y se van
El download de tu amor
Fagocitó todo mi RAM

Chica, qué suplicio!
No quiero sonar a bandoneón
Pero no puedo especializarme
Disecarme, analizarme
ni evitar esta disertación.

El bar y la lapicera

I.
Pocas cosas tan lindas como comprarse una lapicera que ande.
Que acompañe las horas con su trazo desmayado.
Desandando los tiempos y el conocimiento

a girones de ganas de andarlo.
II
A veces me gustaba sentarme en un bar a escribirlo.
Como recortes de tela, parches y rasguidos
De las mesas. Antes se podía fumar en los bares.
Entonces la mismidad no tenía medida,
entre la servilleta de papel, el café y la lapicera.
III
Si tuviera que elegir de nuevo
probablemente estaría jugando otro juego.
No deja por eso de ser luminoso
aunque el compás suene un poco tanguero
-debo haber creído alguna vez
que el guapo en su tristeza se ve más canchero
IV
Acá estamos,
Mi unicornio y yo.
El papel de envolver que me dieron en la librería
lo absorve tanto como yo lo miro. Y me halago.
Qué lindo comprarse una lapicera nueva y que ande.

2007

Mamushka

Yo me pregunto: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?
Yo me respondo: es básicamente un problema de vientre, de digestión. Ami no me caen bien ninguno de los dos, ya sea en licor (huevo) o en caldo la gallina, prefiero un buen "pucherito"...

Dr. Galletti