lunes, 30 de julio de 2007

EL IMPULSE DE USAR AXE


Me desperté esta mañana luego de tres días agotadores, estábamos con la compañía en una exposición de publicidad en Guadalajara, así que dividido entre las tareas diarias, hacer presencia y RRPP en la expo, los resultados fueron buenos. Así que dormí con mucho cansancio y ese sueño pesado, no se por que , soñé que le regalaba flores a una chica, y eso me hizo acordar a un comercial que había hace muchos años en argentina de IMPULSE MAGNETIC un desodorante femenino que se avivó: y pensó o mejor dicho se dio cuenta que el romanticismo está en crisis. Esa misma marca tenía una legendaria campaña, que duró años, según la cual una mujer que se ponía alguna de esas fragancias podía prepararse para ser objeto de impulsos románticos masculinos. La estela de perfume que dejaba ella al pasar a su lado provocaba en un hombre el deseo de regalarle flores. Busque en youtube http://es.youtube.com/watch?v=FixomtSoZ3Y&mode=related&search=
La marca de desodorantes ahora plantea un llamamiento a los varones: en uno de sus spots, él, con quien ella ya tiene una relación amorosa, le da una cajita como las que en las películas contienen los anillos de compromiso. Pero en su interior ella encuentra una llave, que no es la de la felicidad, y ni siquiera la de la casa de él. Es la llave de abajo, para que ella se vaya sola a la madrugada, y él pueda seguir durmiendo.Ella se decepciona; él no entiende por qué. Ella esperaba otra cosa; a él no se le ocurre que ella esperaba otra cosa. http://es.youtube.com/watch?v=WYVhqGv8UWY&mode=related&search=
El brevísimo párrafo anterior contiene, resumido, el malentendido entre géneros que atraviesa a muchos hombres y mujeres que no terminan de ponerse de acuerdo nada menos que en lo que están viviendo juntos. ¿Una aventura? ¿Una historia de amor? ¿Una historia sexual? ¿Una amistad con sexo? ¿Algo ligero? ¿Algo profundo? ¿Algo más arriba o más abajo que el promedio? ¿Algo más? ¿Algo menos?tenes por otro lado a AXE, que si te pones ese desodorante, todas las minas van a queres estar con vos, no se por que siempre ponen a un nabo , en las publicidades, que sabemos todos no tiene chances, pero funciona, por que yo que soy un nabo, compre el AXE, es mas llegue a comprar el que vienen dos axe, que si se combinan es una fragancia irresistible, pero la verdad no tuve ningún éxito, solo olor a telo barato, es mas no se si fue por eso que repele a las mujeres.Pues bien, ¿qué tenemos por aquí y por allá? Mujeres que reclaman la vida en su Dimensión Romántica versus hombres que aspiran a la vida en su Dimensión Caliente. ¿Alguna brecha se abre entre estos hombres y mujeres ¿ Uno de los rasgos de época, se sabe, es la puesta en marcha paralela y constante de discursos contradictorios entre sí. En efecto, hay mujeres que esperan un anillo y hombres que no quieren pasar por esta vida sin conocer qué es eso que se llama partusa. Pero hay también hombres que desesperan por vivir algo emocionalmente trascendente, y mujeres que no esperan flores sino una experiencia sexual intensa, porque han descubierto hace muy poco que también eso puede esperar una mujer.
Solo se que hoy tengo unas ganas incontrolables de regalar flores, si asi como en el comercial y que mi AXE, funcione de una vez!!!!!
1982
Un cúmulo de polvo se ha formado en el fondo del anaquel,detrás de la fila de libros. Mis ojos no lo ven. Es una telaraña para mi tacto.
Es una parte ínfima de la trama que llamamos la historia universal o el proceso cósmico. Es parte de la trama que abarca estrellas, agonías, migraciones, navegaciones, lunas, luciérnagas, vigilias, naipes, yunques, Cártago y Shakespeare.
Tambien son parte de la trama esta página, que no acaba de ser un poema, y el sueño que soñaste en el alba y que ya has olvidado.
¿Hay un fin en la trama? Schopenhauer la creía tan insensata como las caras o los leones que vemos en la configuración de una nube.
¿Hay un fin en la trama? Ese fin no puede ser ético, ya que laética es una ilusión de los hombres, no de las inescrutables divinidades.
Tal vez el cúmulo de polvo no sea menos útil para la trama que las naves que cargan un imperio o que la fragancia del nardo.
Borges.
El lenguaje es una herramienta muy curiosa. A veces expresa un montón por vía del silencio, esto es, mediante la nada. Otras veces un enjambre de palabras transmiten apenas un ropaje de ausencia. En sí, más allá del énfasis y de la textura, las palabras son por completo ajenas de lo que representan. Por lo que habremos de concluir que lo representado debe ser necesariamente convenido, para que el mensaje se entienda.-pensé, y ahí se me cruzó Barthés:

"...La tragedia no es tributaria de la vida; es el sentimiento trágico de la vida el que es tributario de la tragedia. He allí por qué las tragedias de teatro no han seguido esa suerte de evolución histórica que hace que de un estadio primero surja un estadio segundo más perfeccionado, y así sucesivamente. Para ello se hubiera requerido que la tragedia del teatro se implicase estrictamente en la lenta evolución de los siglos, imitase la transformación de las vidas y de las mentalidades y que, en las épocas de falsa cultura, prefiriera corromperse que morirse. No ha obrado así la tragedia; su historia no es sino una sucesión de muertes y resurrecciones gloriosas. Ella puede decrecer y desaparecer con la misma desenvoltura sublime con que apareció: después de Eurípides la tragedia se pierde (admitiendo que Eurípides fuese un verdadero trágico, lo que no hizo Nietzsche). Después de Racine no hay más que tragedias muertas, hasta el día en que nazca una nueva forma trágica -radicalmente distinta, a menudo irreconocible de la primera.
En las tragedias del teatro el interés no es el de la curiosidad, como en los dramas. El público no sigue, jadeante, las peripecias de las historias para saber cuál será el final. En las bellas tragedias el desenlace se conoce por anticipado; no puede ser otra cosa que lo que es: ni el poder del hombre, ni a veces el del Dios (y esto es propiamente trágico) pueden mejorar ni modificar la suerte del héroe. Y sin embargo el alma del espectador se aferra con pasión a la marcha de la pieza. ¿Por qué?
Es el milagro de la tragedia; nos indica que nuestra búsqueda más íntima no va al resultar de las cosas sino a su por qué. Poco importa saber cómo terminará el mundo; lo que importa saber es qué es lo que es, cuál es su verdadero sentido -no en el Tiempo, poder bien cuestionable y cuestionado, sino en un universo inmediato, despojado de las puertas mismas del Tiempo..."
Barthes. Viejo tramposo.
Si guardo silencio sobre mi secreto, él es mi prisionero; si lo dejo escapar de mi boca, soy yo el prisionero de él. En el árbol del silencio hay que buscar los frutos de la paz.
Schopenhauer

(yo no proyecto mi sombra, y a veces la tormenta es tan increíblemente fuerte que azota el árbol del silencio hasta que los frutos de la paz se caen al río como duraznos sangrantes. La grandeza despereza, dijo la Claudita Perez y después se perdió).

revolucionario en invierno

ah... cuando yo era chico, esos si que eran frios, no los de ahora... que la nieve, que el bajo cero.... no tienen memoria o no vivieron: frios eran los de cuando yo era chico.
la maestra nos retenia estaticos, en el acto del 25 de mayo, firmes soldados y pueblo convocado, incluso firmes hasta su llamada a escena: los negros pregoneros,,,,
un frio en el cuerpo que te hacia olvidar la letra ensayada hasta el aburrimiento, y curiosamente los negros eran por primera vez los unicos privilegiados (mete mas calor un buen candombe, que un solemne y distinguido minue).
y en el secundario? teniamos tanto frio en la mañana, que las orejas si te las dejabas descubiertas ardían y pesaban como si de ellas colgaras bloques de hielo. yo me acuerdo que una vez me suspendieron por el pelo largo. de puro principiante en los retos de la vida, mi reacción revolucionaria fue anticipada y poco estrategica. Ese mismo dia, sancionado por la falta y motivado por la injusticia, fui a la peluquería. El peluquero ofreció toda la resistencia que pudo, pero era una decision tomada y el cliente tiene siempre la razon:-"Rápeme, le digo!". Mis viejos pensaron que estaba perdido para siempre: rapados y tatuados eran solo los presos y los marineros, y en la Cordoba mediterranea los ultimos no eran sino una ilusión literaria, asi que la unica vinculación posible era con los reos de prision. Imborrable la cara del cura cuando aparecí disimulado en un sobretodo gigante de mi abuelo muerto, las orejas brazas que ardian desde lejos, y la pelada orgullosa del desafiante.
Mi ingenua rebeldia no tuvo en cuenta los frios de julio, no estos, no: aquellos, de escarchas, oscuridad tardía y vientos con capacidad de filtrar los huesos.
Tal vez por aquello, siempre idealicé la revolución cubana.
De alguna manera comparti, tempranamente, el mismo espiritu estimulante de la confrontación a lo establecido. Pero ellos no deben haber pagado la gesta con sabañones en las orejas.

domingo, 29 de julio de 2007

una brisa fresca

http://www.youtube.com/watch?v=oCLdQrfBU9I

invitado a la selva por el lion

me gustan las bandas mod como le gustan a león...están realy buenas... en los blogs me gusta perderme la mitad de lo que dicen y lo que digo... porque con la otra mitad ya tenés bastante... me gustan los textos cortos, por eso termino acá mi presentación.

viernes, 27 de julio de 2007

un lugarcito

Puedo decir de mi casa que está en un barrio bien abierto pero apretado, puedo decir que está a una hora desde que termine de escribir esto.
Si me preguntan, puedo decir que está bastante bien mi casa.
A mi casa le cabe una cocinita chiquita chiquita, una salita donde está una mesa de madera decorada con fernet y un sillón que me compré para ver el mundial.
En el patio hice un asador para que mi señora me respete, y debo decir que quizás exageré en sus dimensiones, pero es así, el asador de uno termina donde empieza el asador del otro.
Si subo por la escalera de madera, llego a mi pieza, un espacio un poco impersonal, para ser sincero.
El baño, austero y limpito, estaría bueno si uno se pudiera bañar sin caer en hipotermia, está bien, no es culpa del baño, pero cuando pasamos por la cocina ignoré intencionalmente al puto termotanque, no le quería dar entidad.
Si doblamos a la derecha entramos a la salita, una gruta de 2,5 x 3 metros que bien mirado como lo miro yo se parece al Tah Mahal. Hay en la salita un tablero de madera, pálido, cercano y querido. Lo compré en barrio General Paz, un día que fui arquitecto, a un carpintero amigo de mi viejo. También tiene manchas de fernet (como las de la mesa) que van escribiendo la letra de un tango un día, de una de Canario Luna el otro. Y me besan los codos, y me preguntan si me acuerdo.
Me separé del tablero cuando me fui de la casa de mis viejos, no quería incomodarlo en lugares poco propicios... sin duendes ni espacio, así que cuando vi por primera vez la sala, me dije que ésta era la casa.
Tuve que firmar el contrato de alquiler, llenar formas y casarme para llevar el tablero. Le puse una lámpara al norte, al este unos cuadritos con fotos de mis amigos, chica con vestido de comunión y una radio chiquita. Le dije que si quería podía abrir las ventanas para que el sol entrara. Creo que no le cayó en gracia que pusiéramos la tabla de planchar a un costado, pero entendió que todo era parte de la negociación. Está en un buen momento el tablero, es como esos delanteros a los cuales la edad les sienta de tal forma que pueden tirarse unos metros atrás y repartir el juego con autoridad, sin pedirle tanto al músculo. Formamos definitivamente un buen equipo, el tablero y yo.
Cuando vi las dos rayitas lo supe. La flaca me abrazaba, lloraba, reía. Yo estaba contento, realmente contento, no en todas mis vidas tuve una hija, pero no la pude acompañar en la efusividad. Me avergoncé un poco.
La panza va creciendo y cada vez ocupa más lugar en la salita, el tablero presiente, sabe, calla, va doblando las patas y me mira de reojo, sin gestos, él tampoco es muy efusivo.
Mañana llega la cuna. Ojalá a mi Emma le guste dibujar.

Recuerdos del Salón Oval

Yo me pregunto: ¿dónde estábamos antes de nacer?
Yo me respondo: con cientos de hermanitos,
seguramente boludeando...

Dr. Galletti

jueves, 26 de julio de 2007

Casiopea

Casiopea
tenía una extraña fascinación:
el deseo de los chicos borderline
se le volvía obsesión.
Quedaba desvastada,
nadie entendía la razón
Por qué padecer le halagaba
Ese juego de seducción.

Dama de cuero,
-Pero sin tachas
tamilán ni redoxon-
Cientos de talentos,
adictos a la genialidad
Claman el infierno
De tu adoración.

Chica de silicio,
Apagá el computador
Dame un giga
De arenoso corazón.

No me borres -imploro-
No tires mi número de celular
La última neurona que me queda
va rodando al albañal

Horas sin sentido
Páginas que se recalientan y se van
El download de tu amor
Fagocitó todo mi RAM

Chica, qué suplicio!
No quiero sonar a bandoneón
Pero no puedo especializarme
Disecarme, analizarme
ni evitar esta disertación.

El bar y la lapicera

I.
Pocas cosas tan lindas como comprarse una lapicera que ande.
Que acompañe las horas con su trazo desmayado.
Desandando los tiempos y el conocimiento

a girones de ganas de andarlo.
II
A veces me gustaba sentarme en un bar a escribirlo.
Como recortes de tela, parches y rasguidos
De las mesas. Antes se podía fumar en los bares.
Entonces la mismidad no tenía medida,
entre la servilleta de papel, el café y la lapicera.
III
Si tuviera que elegir de nuevo
probablemente estaría jugando otro juego.
No deja por eso de ser luminoso
aunque el compás suene un poco tanguero
-debo haber creído alguna vez
que el guapo en su tristeza se ve más canchero
IV
Acá estamos,
Mi unicornio y yo.
El papel de envolver que me dieron en la librería
lo absorve tanto como yo lo miro. Y me halago.
Qué lindo comprarse una lapicera nueva y que ande.

2007

Mamushka

Yo me pregunto: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?
Yo me respondo: es básicamente un problema de vientre, de digestión. Ami no me caen bien ninguno de los dos, ya sea en licor (huevo) o en caldo la gallina, prefiero un buen "pucherito"...

Dr. Galletti

Filosofía CASIO (barata)

Yo me pregunto: si el tiempo no se detiene, ¿porqué carajo no me anda el reloj?
Yo me respondo: probablemente esté pasando por uno de esos momentos inolvidables en los que la imagen se nos congela en la memoria, o tal vez sea hora de ponerme las pilas…

Dr. Galletti
Querido ser preguntante:
Los pájaros son bichos celestiales, así que cuando están a punto de morir encaran hacia arriba y van al más allá (de las nubes). Algunos se reencarnan en almohadas, camperas, plumeros… todas esas cosas útiles con plumas. Los que vemos en el piso de vez en cuando son aquellos que merecían ir al infierno.
Lo segundo: el régimen comunista no diferencia la diestra de la ambi (ción), y la persona a la que consideran de absoluta confianza debe cumplir un sólo requisito: ser pelirroja. Un “colo” siempre se aguanta cualquier cargada.
Finalmente… creo que lo de los gusanos es así como se lo imagina. Encontré la respuesta llegando al fondo de una botella de tequila.

Dr. Galletti

miércoles, 25 de julio de 2007

Dr. Galletti

Dr, usted que es tan profundo, me ayuda con estas pequeñas pero hasta ahora para mi, insalvables inquietudes? (tambien se que aportan a este espacio otros intelectuales, a todos les comparto estos interrogantes)
- Los pajaros de la ciudad, a donde se van cuando se mueren? Vio usted alguna vez un pajaro muerto en una playa de supermercado, una plaza, una vereda? Donde van a parar? O es que los pajaros de la ciudad... son inmortales?
-Una persona de confianza para un zurdo... es "su mano izquierda"?
-Si cuando un humano se muere lo comen los gusanos, cuando se mueren los gusanos... los comen los humanos?
Tengo tantas mas, Dr.... pero seré prudente. No faltará oportunidad.

Haciéndole el filo a Sofía

Yo me pregunto: ¿el perro mueve la cola, o la cola mueve al perro con mundo y todo?
Yo me respondo: Probablemente jamás nos demos cuenta mientras tengamos los pies sobre la tierra. Tal vez saltando...

Dr. Galletti

empate tecnico

Marcos Calligaris se sumó. Otro crazy. Copio lo uqe mandó por mail, pero ya lo tendremos como autor haciendo sus propias entradas....
Calligaris: sos un grande.

Lion

Empate técnico

Llegaba a trabajar luego de almorzar. Meto las manos en el bolsillo y empiezo a hurgar buscando las llaves. Cuando encuentro un llavero de la Torre Eiffel, suelto el manojo y agarro inmediatamente el que otro que quedaba en mi bolsillo. De esa forma, al tacto, encuentro las llaves del trabajo.
Desde hace un mes las llaves del trabajo tienen una particularidad, un sensor. Por una cuestión de “madurez” se supone que a mis 27 no debería sentir placer por abrir automáticamente una puerta con un interruptor. Pero no es una cuestión de edad, sino de era. Para mí el proceso de automatización de las cosas es algo actual, algo que esta ocurriendo. Nací en el límite de dos épocas y a menudo lo disfruto mucho y dudo de si algún día lo veré como algo corriente. Al igual que la puerta del edificio de mi trabajo, me sigue sorprendiendo cada vez que abro la puerta de un cajero automático ¡con una tarjeta! O cuando en medio de alguna ruta desolada me suena el celular, o cuando escucho un programa de radio de Bélgica en el Ipod, mientras camino por la peatonal San Martín.

Pero sigamos en la entrada del edificio.
Corro hacia la derecha la reja que me separa de la puerta de vidrio cuando al fondo del pasillo del edificio identifico dos bultos. No sé distinguen muy bien las personas pero a lo lejos veo que es una señora con un nene.
Giro mi cuerpo para cerrar la reja tras de mí y cuando dirijo la vista nuevamente hacia el frente veo que el nene se lanza en una carrera alocada hacía mí. No pude darme cuenta en esos dos o tres segundos cuál era su intención. Chocarme no me iba a chocar, había una puerta de vidrio que nos separaba pero había algo que me fastidió rápidamente. Sólo comparable con esas situaciones de peligro en las cuales uno responde instintivamente con la mano para protegerse el rostro, avancé un paso hacia delante y estiré mi mano sin razonar. El nene también había llegado y había estirado la mano hacia la puerta. Sólo el chiflido de la chicharra que hace el interruptor al abrir la puerta me hizo dar cuenta de lo que había sucedido. Ambos nos habíamos retado a duelo. A mí me inundaba una mezcla rara de vergüenza y satisfacción y ahora que lo veía de cerca el nene me daba cuenta de que no tenía más de 5 años.
Nos habíamos retado a duelo. Creo que él lo hizo más consciente que yo porque cuando pasó tras de mí oí que le decía a su madre “Le gané mamá, le gané”.Yo no creo que me haya ganado, la chicharra sonó al mismo tiempo.

Marcos Calligaris

marisa...

He aqui una persona que admiro. Ella y su mirada. Ella y sus miradas. este espacio tiene sentido, si Marisa se suma y comparte su locura infinita con nosotros. He aqui unos disparos cortos, que me parecen pensamientos internos, como si nos permitiera meternos en su cabeza, justo cuando está elaborándonos, como una visión en linea de su proceso reflexivo ante las cosas mas cotidianas. Señoras y señores: con nosotros, Marisa Haedo


Por Marisa del Valle Haedo.


La insignificancia del termino “triKini”

Leyendo una guiíta en Buenos Aires, de ésas que recomiendan lugares, marcas y notas de interés, leí un reportaje sobre el lanzamiento de un revolucionario traje de baño: el Bikini.
Entre los datos anecdóticos, contaba que se promocionó como “el traje de baño más pequeño del mundo” y el “único que cabía dentro de una caja de fósforos”.
Un ingeniero cuyo nombre no me acuerdo, fue su creador, y tuvo que contratar a una bailarina de caño para que lo paseara en público en una playa, ya que ninguna modelo aceptó modelarlo.
El “bikini”, fue rechazado por ligas de amas de casa. Su uso se prohibió el en concurso de miss universo, y todo indicaba que el invento fracasaría.
Pero fue Brigitte Bardot quien se animó a usarlo, y de ahí en más todas la siguieron. Desde la bailarina de caño hasta la señorita miss universo: todas.
El caso es que el nombre “Bikini” hace referencia a una explosión que ocurrió en una isla (en realidad un atolón), en un lugar muy muy lejano. Uno de los primeros “ensayos” atómicos de los yankies. ¡Boom!.
Se lo dijo la bailarina cuando el ingeniero le mostró la diminuta prenda: “Esto causará más estruendo que el de Bikini”, y al ingeniero le gustó el nombre.
Nada tiene de alusivo el término “bi-kini” a las dos piezas que forman el traje de baño, por eso me atrevo afirmar que “la Tri-kini” es un invento del subdesarrollo.

Por Marisa del Valle Haedo

Nunca se debe confiar en la primera impresión que nos causa un taxista.

Subo a un taxi en Chacabuco y Rondeau, trato que mi mano no toque el asiento jamás. Reviso simplemente el aspecto del taxi, y llevo mi vista hacia afuera.
Sonrío al escuchar que desde el equipo, y no desde la radio, sale la voz carrasposa de Franco Simone. Imagino que en las próximas tres cuadras vendrán a mí muchos recuerdos de la infancia. Tomo conciencia de lo “profundoymeloso” de las letras: “deja que pase un momento y volveremos a querernos...y volveremos a querernos”...
Pongo mi atención en el taxista. Está gordo y con unos pocos pelos largos en la cabeza. Me pregunto si estará enamorado. ¿Por qué eligió esa música?¿Por qué tiene ese casete?.
Franco sigue: “Y te amo, te amo, te amo, te aaaaaaammmmooooo” y el taxista se hecha la puteada más grande que recuerdo haber escuchado y no para en las próximas cinco cuadras, literalmente de putear.
Cuando deja de hacerlo y sin que yo le pregunte nada, me cuenta una serie de eventos desafortunados de su vida, las edades de sus cuatro hijos, de su casa en las sierras y las enfermedades de su mujer.
Al final del viaje, el tipo termina cayéndome casi simpático. Olvidé lo que estaba escuchando.
Por suerte llego a casa y paso a lavarme las manos.
Nunca hay que hablar de lo que uno tiene pensado hacer en el futuro. Por ejemplo: si uno tiene pensado salir de viaje no debe comentarlo en un taxi. Nunca se debe confiar en la primera impresión que nos cause un taxista-

Por Marisa del Valle Haedo







Domingo, siete de la tarde: la hora de Disney.

Quienes tenemos hijos sabemos que hay dibujitos animados a toda hora en por lo menos en cinco canales.
Los que no los tienen, saben que hay un grupete de canales en donde pasan dibujitos animados a toda hora en por lo menos en cinco canales.
Antes, los domingos a las siete de la tarde, era la hora del “Maravilloso Mundo de Disney”.
Era cuando las madres planchaban la ropa, o por lo menos los guardapolvos, mientras calentaban las sobras del mediodía, que eran por lo general asado o pastas caseras.
Caía la tarde y el mundo fallecía. Era melancolía lo que flotaba en el ambiente.
Si comenzaba el programa, y después de “Campanita” presentaban dibujitos, ¡estaba todo bien!. Si no, la semana entera se presagiaba nefasta.
Hoy, la gran diferencia es que el domingo a las siete, cae la tarde y el mundo fallece. Pero ya no hay esperanza.

Por Marisa del Valle Haedo

Hace diez años que nos conocemos y no nos saludamos


Mi chico se levanta de la mesa para ir al baño de hombres. Tras él, va el tipo que está acompañando a la periodista que está sentada en el bar hippie-cool en el que nos encontramos. Aunque nos tenemos fichadas, no da para saludarnos.
Córdoba es así: uno se ve desde siempre, sabe más o menos a que colegio fue el otro, qué hace, para quien trabaja, de quién es amigo y de quién no; puede ser que tenga diez años de rodar por el ambiente de la música, del teatro, del periodismo, de la fisioterapia, de la publicidad... ¡pero no nos saludamos!. Nos desconfiamos.
Y está bien que lo hagamos, porque nos conocemos.
El tipo vuelve a la mesa antes que mi chico. Pienso que no se lavó las manos. Pienso en la desigualdad entre los sexos. Ellos quizás sin antes haberse cruzado jamás ya saben cuál de los dos la tiene más larga.

Por Marisa del Valle Haedo

Lo que no nos contamos.

Me cruzo en la calle con Eugenia. No sé bien cuántos hijos tiene, ni cuántos años es mayor que yo. Y ni siquiera estoy segura de que lo sea. Me quito uno de mis auriculares para besarla y le pregunto: “¿Todo bien?”
¿Todo bien? ¡Qué frase vacía! Pienso. Y, entre esas dos palabras, toda una película pasa frente a mis ojos y me arrepiento de lo que he terminado de decir.
Su pelo está seco y sin peinar. Su cara lavada, y se le nota que hace meses que no duerme bien. Tiene la carga y el abandono de quién está resignado. Le pesa un mal de los que no se cuentan. Quizás su marido le esté poniendo los cuernos.
“¡Hey... ¿todo bien?!”, se cruzan dos pibes en la misma calle. Uno tiene una guitarra colgada al hombro. El otro pantalón de vestir y camisa. Debajo de las mangas, seguramente llevará para siempre un par de tatuajes. Y no dá para que el de la guitarra le conteste: “No loco, con vos todo mal”.
No dá para contar. Lo único que se puede hacer es responder con esa frase vacía “todo bien”.
Pienso que esta muletilla debería caer en desuso.

Por Marisa del Valle Haedo




Carlos Paz, un lugar de retiro.

En Carlos Paz, más para el lado de la comuna de San Roque, hay un convento y una casa para retiros espirituales. Supongo que debe ser de los Salesianos, ya que Jorge siempre lo recuerda así de cuando iba --hace más de veinte años-- con los chicos de Pío.
Este verano vimos desde la orilla, cómo un grupo de unas 150 personas bajaban de la casa y cruzaban el río. Cantaban alabanzas, llevaban banderas, se abrazaban y desparramaban euforias de fe.
A nuestro lado, varias chicas cola arriba tomaban sol.
Hay otro tipo de retiro que se produce en Carlos Paz: es el de los locos que se van de Buenos Aires; el de los que tienen cuentas pendientes. El de los que se escapan de las drogas, de la mafia. De los que salieron de la cana y no quieren volver. Y el retiro de actores de cuarta y de vedette chacabucas.
El retiro de los viejos ricos que por fin deciden irse a vivir a la casa de fin de semana; y el de los hijos que toman, para irse a vivir, las casas de fin de semana de los viejos ricos.
Con Jorge intentamos hacer el retiro de los que quieren vivir en la montaña. Pero, a la vez, pedir por teléfono una pizza y que la pizza llegue. Fracasamos. La casa que alquilamos resultó ser de un viejo alemán que la construyó para pasar ahí sus últimos años. Era adorable. En sus postigones de madera, tenía corazones. Y en el parque, pinos, nogales, moras, álamos, olmos, pájaros carpinteros y hasta el nido habitado de un hornero. En la tranquera, le habían puesto un buzón con forma de casita donde anidaba un “churrinchi”.
Pero nosotros, en esa casa, sentíamos que envejecíamos.

Por Marisa del Valle Haedo
............................

esculapio dijo

Por Esculapio

(Yo te leo desde siempre, amigo, gracias por seguir compartiendendo esto conmigo). Lion


Atiborrarse
Es como saciado, irse de ti.
-o desaparecerse-
Pasa la goma y se llevala mina del lápiz, pobre.
Y encima pedazos de la hoja.
Que son como brisas.
En algún incierto origen, árbol.
Antes, aún, semilla.

Esculapio
14/09/2005
24 de julio de 2007 18:38

lunes, 23 de julio de 2007

reguero

hace rato, desde el primer dia que descubrí que una madre era ademas una hembra, ante todo una hembra, he querido escribir sobre la rosa, la mamá del carlitos.

en el pueblo, las calles se riegan a eso de los seis de la tarde, y el camión cisterna va tan despacio que es aburrido esperarlo para saltar el chorro, porque lo vemos, allá viene el camión, gritamos, y dale que ahí viene, nos acomodamos, entre risas nerviosas, te va a mojar, te va a mojar, dale camión vení, lo vemos desde lejos porque es el único que anda a esa hora, y parece que el rogelio va mas despacio a propósito si nos ve ansiosos y sí, seguro que lo hace a propósito, o no se da cuenta de tan bobo, y si no acelera, ya no tiene gracia esperarlo para saltar el chorro.
qué lindo olor a tierra humeda, después que pasó rogelio, nuestras patas descalzas pero secas, porque al final nos fuimos y no lo esperamos, es muy despacio, rogelio.
hay en sarmiento unas flores silvestres que llamamos campanitas, vaya uno a saber si tienen nombre, bueno, sí, campanitas, se lo pusimos nosotros. en enero son una plaga, la mejor plaga que pudieras imaginarte, el pueblo que es ya tan marron rancho y polvo y años, se desubica de colores por las campanitas que riega y fortalece el camion cisterna.no sale casi nunca, gringa dura y medio mal llevada, demasiado preocupada por los pollos, la limpieza, la leña, vaya a saber qué cosas la hacen trabajar tanto a la rosa capdevilla que muy poco sale para el pueblo.es grandota, ancha. piel de madera y ojos de olivar, y el pelo lo ata como despues vi que se lo ataba la loren en las películas en las que no era rica ni feliz, y andaba caminando entre los soldados y el hambre, y sin embargo ya era diosa y era estrella.usaba siempre pollera, la rosa, hasta debajo de la rodilla, y alguna blusa blanca, o marron con florcitas que hacían juego con las campanitas, ahora que lo pienso.tenía las manos grandes y duras, pero cuando se sonreía todo me parecía en ella blando y dulce como la leche de sus vacas.cuando salía al pueblo, el rogelio demoraba todavía mas para verla pasar, pero apagaba el chorro, no vaya a ser que la moje, rosa.llevaba el monedero debajo del brazo, y se había sacado el pañuelo de la cabeza. se pintaba la boca la rosa, y antes de salir, en el pico del patio se lavaba, y despues en su cuarto, se había puesto colonia.no necesita colonia, las mujeres como ella se perjudican si mezclan ese olor a hembra eterna con fórmulas de jazmin y azahares.los hombres no son muchos en el pueblo, aún en la calle y ni siquiera a esa hora, cuando salían casi todos con sus doñas a respirar la humedad recién fabricada.pero todos la veian, y con un disimulo atroz, con la intimidacion de los varones que se doman ante semejantes fieras, casi que no se los escuchaba saludarla, apenas movían la cabeza. las mujeres le decían, que tal rosa, pero los ojos rápido se clavaban en sus varones, porque el deseo saltaba a la calle cuando pasaba la rosa.yo una vez te vi, rosa, sin querer, en tu pico del patio trasero y sin blusa, el corpiño desprendido.un jabon en una mano, y un jarrito de loza en la otra, para enguajarte el torso. vos me viste verte, y te tapaste. habremos tenido, vos, treinta y pico y yo unos 10.te tapaste y te reiste. como habrán sido mis ojos, rosa linda, como sería mi cara, por verte como no debía verte, como nunca mas te olvidé.te reíste como te reías, pocas veces, eras seria, preocupada, siempre hermosa y trabajando.todos en el pueblo esperándote, rosa, y yo también, mas que al camión regador, mas que a la noche fresca, mas que al amor concreto, mas que a la luna.dale: que pase la gringa, caminando como una yegua, aplastando a todos con su silencio, sin palabras, con su reguero de campanitas y de miradas.

sábado, 14 de julio de 2007

cuando tenia 16 años, mi amigo pablo y yo teniamos como cualquier adolescente, como cualquier persona que no ha llegado todavia a corromperse por la experiencia de los años y la fatiga de los deberes y vivencias, una posicion frente a la vida mas pura, mas ingenua, pero tambien, menos condicionada. hay sabiduria en la ignorancia. escribiamos, como locos, y nos sentiamos artistas, o por lo menos, nos creimos libres de expresar, y no habia censura a la hora de expresarnos. a todos esos escritos y reflexiones le llamamos umbolismo. nunca nos explicamos mucho que significaba el termino, lo dabamos por claro, porque lo entendiamos. umbolismo viene de umbol, deciamos. todo vive en un plano de eternidad, solo va y vuelve, y cada momento corta un proceso circular, que atraviesa todos los momentos y a todas las cosas. fue antes o tal vez despues de leer a grandes pensadores. fue antes o despues de leer a borges. no me acuerdo si ya el aleph nos habia influido, por ejemplo. fuimos precoces en la lectura, pero desordenados, y no tengo en verdad registro de cuando fuimos enriqueciendonos y dejandonos influenciar por las palabras y pensamientos de los mas grandes. el principio del umbolismo se explica bastante en LOS INMORTALES, el primero de los cuentos cortos del argentino en su aleph. dice borges en ese cuento: " la muerte (o su alusion) hace preciosos y pateticos a los hombres. estos conmueven por su condicion de fantasmas; cada acto que ejecutan puede ser el ultimo; no hay rostro que no este por desdibujarse como el rostro de un sueño. todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable y de lo azaroso. entre los inmortales, en cambio, cada acto (y cada pensamiento) es el eco de otros que en el pasado lo antecedieron, sin principio visible, o el fiel presagio de otros que en el futuro lo repetiran hasta el vertigo. no hay cosa que no este como perdida entre infatigalbes espejos. nada puede ocurrir una sola vez, nada es preciosamente precario. lo elegiaco, lo grave, lo ceremonial, no rigen para los inmortales".
la inmortalidad tiene algo que ver con la trascendencia. el umbolismo rescata lo trascendental de los actos, pensamientos y dichos. somos inmortales porque estamos en esa rueda infinita. lo que pensaremos, hagamos y digamos, nos trasciende, porque alguna vez fue dicho, hecho o pensado, y tambien lo sera en el futuro.
escribire aca como escribia el adolescente que fui. escribire y me expresare intentando ser fiel a los principios del umbolismo, aquello que tan fervientemente me motivaba a hacerlo a los 16 años
sentis la ausencia,la porcion faltante, la certeza de lo incompleto.
siempre estamos parciales, reservando profundiades que no revelamos.
liberar los pensamientos es catartico, es terapeutico. somos mas que lo que parecemos, y hay profundidades y capas que se intuyen. un espacio, otro, nuestras dimensiones comunicacionales no ordinarias. va y vuelve, pero nunca se va sin volver. es el otro, son los otros, los futuros, los pasados, los simultaneos, los otros "leon " que hay en mi. umbolismo, a los 15 años yo me decia umbolico, solo pablo y yo, los que lo sabiamos y nombrabamos, pero hay mas y los fui descubirendo a lo largo de la vida. como una logia muda y hermetica. los descubri en los escritos, en las frases pronunciadas, en algunas miradas,los descubri por esa risa solitiaria en la sala del cine, justo ahi donde otros no encontraron la gracia. los umbolicos desean que surjan aquellos silencios, que se vean y que rueden aquellos otras facetas de cada quien, porque mientras somos los que somos, somos mas que lo que parecemos, hay un proceso, varios procesos en simultaneo, que nos cruzan, que nos interceptan, como columpios, pensamientos que empiezan a aparecer, y crecen y hacen un recorrido hasta llegar a estar en un primerisimo plano, pero despues esos pensamientos se empiezan a ir hasta ser un punto y despues nada, nada, nada pero despues son de nuevo un punto, nunca murieron, son eternos y trascendentales, y regresan. el umbolismo propone que cada pensamiento, cada pulsion, cada inspiracion, no muera sin darse a luz. que cada cual escriba, grite, diga, sus inacabadas reflexiones, y creemos que lo importante varia segun quien y cuando, y que los procesos se dan en tan diferentes plazos y planos, que cada uno es eterno y es muchos, y uno es todos, solo que las cosas quedan abortadas en la cabeza. el umbolismo quiere que las cosas surjan. la multiplicidad de los individuos en una incoherente simultaneidad: todos los que somos, pero ahora mismo.
los invito a que aquí escriban, relajen, permitan libarar todos aquellos impulsos creativos y reflexivos, que los hacen tan profundos, tan permanentes, tan universales.
lo que uno no dice, lo que apasiona, lo que late, aqui empezare a dejarlo escrito, y espero que seamos mas.