martes, 2 de octubre de 2007

primavera

leon: contame algo que te signifique la primavera

marisa

marisa querida:

creo que ya te lo habia contado.
relaciono la primavera con un perfume.
creia que venia con ese olor, el cambio de clima, que era del aire, del sol, del cielo...
de boludo grande supe que no, que en realidad era el aroma de la flor del paraiso.

asi que, pensandolo bien, la cuestión está impregnada de cierta carga poetica: mis recuerdos de la primavera, se vinculan al olor del PARAISO, y eso la hace una estación gratificante.

"EL OLOR DEL PARAISO" da para una novela. La de Martita Fassi, una chica que por los años 50 dejó su casa en Sarmiento, siendo chica de familia tradicional y buena estirpe, para seguir a un joven hachero chaqueño que habia venido a talar arboles con los gringos del ferrocarril. fue la verguenza de la familia, la desazon de varios hombres (todos) enamorados, y la locura fantastica y mas romantica jamas pensada por el reducido grupo de mujeres sarmientinas, que vivian solo la emocion del romanticismo brutal cuando escuchaban los radioteatros de Jaime Kloner. Cerca de 5 decadas después, durante unas fiestas patronales, sin ningun aviso, sin que nadie pudiera imaginarselo, Martita, sola, volvió.
"El olor del paraiso", debiera llamarse la historia que alguien un dia deberia escribir sobre la vida de la Martita Fassi....


Me gustan cada una de las estaciones, si son absolutamente diferenciadas y puras: veranos de calor y lluvias torrenciales; otoños templados y secos, primaveras floridas y verdes, inviernos frios y grises.

No sabria con cual quedarme.

Es mi vanidad maldita: me gusto disfrutando cada periodo del año.

Me gusta que todo cambie. Me gusta cambiar mientras las cosas cambian a mi alrededor. Me gusta ver las transformaciones de los humores, el corto de las polleras, y los arboles. Me gusta pensar que se acaba una etapa, y me muero por empezar a disfrutar de una nueva.

Me gusta pensar que muy cerca, tal vez en la casa de al lado, solo con la retirada cobarde del invierno, y con los primeros brotes de algun paraiso, hay una mujer o un hombre dispuestos a dejarlo todo por una pasion, un arrebato, por la necesidad de acompañar en sus vidas el cambio de una estación. Me gusta pensar que cada primavera, Martita Fassi elige seguir al hachero.

Me gustan los cambios. Y los que cambian. Cambiar es bien.


besos

leon